El sector agropecuario del NOA manifestó su desencanto tras el discurso ofrecido por el presidente Javier Milei en el predio de la Sociedad Rural en Buenos Aires. La expectativa de un esquema acelerado de quita de derechos de exportación quedó frustrada ante los plazos fijados por el Ejecutivo, que prevé una baja gradual desde enero del 2027 para algunos sectores. “La verdad que dejó gusto a poco o a nada; del campo siempre esperamos un camino de baja empezando ahora, pero el Gobierno planteó un proceso muy gradual a partir de enero de 2027”, explicó Hugo Meloni, presidente de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (APRONOR), quien remarcó que las promesas oficiales a largo plazo generan desilusión en un sector que lleva más de dos décadas esperando una reducción de la presión fiscal.
El dirigente ruralista fundamentó el reclamo al detallar el impacto financiero que representan los tributos nacionales para los agricultores, sumado a las desventajas logísticas que enfrenta la región por las distancias al puerto. “Es importante que la sociedad sepa que de cada cuatro camiones de soja que manda el productor, uno se lo queda el Estado como retención y con los tres restantes debe pagar las ganancias y los costos”, argumentó Meloni, advirtiendo que las medidas que adopta el Gobierno provoca un deterioro gradual de los suelos por falta de fertilización, ya que el agricultor no puede afrontar mayores inversiones en la producción.
Asimismo, la entidad representativa del campo en la región NOA manifestó un rotundo rechazo hacia dos iniciativas legislativas impulsadas por la administración central por considerarlas perjudiciales para los productores locales. “No compartimos la posición del Gobierno en la venta de tierras a extranjeros porque pone al productor en desventaja tras ser saqueado por 20 años; tampoco apoyamos la reforma a la Ley de Semillas que atenta contra el uso propio”, remarcó el referente productivo, enfatizando que estas medidas terminan beneficiando a las grandes multinacionales del sector tecnológico en detrimento de las pymes agrarias nacionales.
En este sentido, Meloni adjuntó que la coyuntura económica internacional y el incremento de los costos operativos en moneda extranjera profundizaron la pérdida de rentabilidad del sector en los últimos meses. Las complicaciones en las tarifas de los combustibles repercutieron en los fletes, golpeando con fuerza al norte argentino, en donde los costos logísticos son mucho más elevados que en la región núcleo, más cercana al puerto. “Hoy el productor tiene los servicios atados al gasoil que aumentaron fuertemente en dólares y el flete al puerto se duplicó alcanzando los 85 mil pesos por tonelada; además la inflación en dólares nos quita rentabilidad”, detalló.
Por último, el titular de APRONOR se refirió al deficiente estado de las rutas de la región, un reclamo histórico y actual que afecta el traslado de la cosecha hacia los centros de procesamiento. La falta de mantenimiento preventivo y de reparación de las rutas, producto de la decisión del Gobierno de Milei de no invertir en infraestructura, sumado al estado de las rutas de jurisdicción provincial, comenzaron a afectar corredores estratégicos para la producción del país. “Las rutas provinciales son una deuda de décadas y ahora se sumaron las rutas nacionales como la 34, donde ya empiezan a verse pozos y kilómetros de roturas sin reparar”, concluyó Meloni.