“El desafío ahora es mantener el rumbo, seguir construyendo las instituciones, la confianza y las oportunidades que permitirán que el progreso de hoy se convierta en prosperidad duradera”, afirmó la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en un blog publicado este viernes que se titula “Argentina mira hacia adelante. Después de restaurar la estabilidad, Argentina necesita convertir los logros arduamente obtenidos en prosperidad duradera”.
Kristalina Georgieva comienza relatando su agenda en la Argentina y de manera coloquial relata que “Mi primera reunión en Buenos Aires comenzó con un regalo inesperado. El ministro de Economía, Luis Caputo, me obsequió una camiseta de la selección nacional argentina con mi nombre y el número 10, el icónico número de Lionel Messi”.
Aunque la mención no resulta casual ya que utiliza a Lionel Messi para resaltar que su “triunfo fue la culminación de años de perseverancia, reveses y dedicación incansable”.
De esta manera insiste con un concepto que también enfatizó durante su conferencia de prensa: “Los grandes logros requieren persistencia y pueden tomar más tiempo de lo esperado”.
Afirma que “la transformación económica sigue un camino similar. Restaurar la estabilidad es difícil. Hacer que perdure es aún más complicado. Las mayores recompensas llegan solo después de años de persistencia”.
Llamativamente señala que “en todos los lugares que visité, encontré personas que miraban más allá de los desafíos actuales y se preguntaban en qué podría convertirse su país en la próxima década”, dado que el crecimiento del malestar con el gobierno de Javier Milei no acompañaría esta visión. Es más, Georgieva se muestra optimista al señalar que “para un país que ha pasado gran parte de su historia reciente enfocado en la próxima crisis, cambiar la atención hacia un horizonte más largo me pareció la señal más alentadora de todas.”
A continuación, hace una reserva de la “estabilización impresionante” que llevó a cabo el gobierno del presidente Milei. Recuerda que “hace solo dos años y medio, Argentina enfrentaba uno de los momentos económicos más difíciles de su historia moderna”.
Reseña que el gobierno de Alberto Fernández “tenía déficits constantes. La inflación superaba el 200%. La economía se contraía. La pobreza había superado el 50%. Las familias veían caer el valor de sus salarios y ahorros. Las empresas encontraban difícil planificar más allá de las próximas semanas”.
Este breve recordatorio lo utiliza para afirmar: “Hoy, el panorama es marcadamente diferente” y describe la situación actual:
- Argentina ha logrado dos años consecutivos de superávit fiscal primario por primera vez en 15 años.
- La economía está creciendo.
- La inflación ha caído a alrededor del 30%. La pobreza ha disminuido.
- El Banco Central está reconstruyendo las reservas internacionales.
- Los costos de endeudamiento soberano han bajado.
- Las tres principales agencias de calificación crediticia han mejorado la calificación del país.
- Ya se han aprobado más de 45 mil millones de dólares en proyectos de inversión bajo el amplio marco de incentivos a la inversión de Argentina. La cartera en desarrollo es más del doble de ese tamaño.
“Estos logros reflejan el compromiso con la estabilidad y las acciones de política decididas por la administración de Javier Milei y, sobre todo, la perseverancia del pueblo argentino”, destaca.
De la estabilidad al crecimiento y las oportunidades
Con este subtitulo, la titular del FMI desarrolla el argumento por el cual es necesario para la población el tener paciencia. Explica que las ventajas de la estabilización al indicar que “le devuelve al país algo que no es fácil de medir: el tiempo. Cuando las familias creen que los precios se mantendrán estables, comienzan a ahorrar en lugar de simplemente protegerse contra la inflación”.
También señala las ventajas para el sector empresario: “cuando las empresas creen que las políticas serán predecibles, invierten a años vista en lugar de meses. Los bancos otorgan créditos a más largo plazo”. Y la estabilidad, según su análisis, también lleva a que “los gobiernos pueden enfocarse en mejorar las instituciones en lugar de responder a la próxima emergencia”.
Para enfatizar estos conceptos hace referencia a su país natal, Bulgaria recordando que “sufrió hiperinflación y una crisis bancaria en los años 90”.
En un paralelo con Argentina, cuenta que “los ahorros de toda la vida de mi madre desaparecieron casi de la noche a la mañana”. Y, cómo muchos argentinos Kristalina “guardaba mis propios ahorros modestos en dólares, en una caja de lata escondida en el armario”.
Admite que “restaurar la estabilidad requirió reformas difíciles, instituciones más fuertes y persistencia durante muchos años. Los resultados no aparecieron de inmediato. Pero porque Bulgaria mantuvo el rumbo, la confianza regresó gradualmente. La inversión aumentó. La gente encontró trabajo. El nivel de vida mejoró. A principios de este año, Bulgaria adoptó el euro, un hito que antes habría parecido imposible”.
A lo largo de sus encuentros, Georgieva insisto bastante con la necesidad de preservar, de que los argentinos siguieran apoyando este camino. Esta recomendación no resulta casual si se tiene en cuenta que Argentina se ha caracterizado por tener políticas pendulares: pasar de gobiernos liberales a populistas en menos de 4 años como lo fue el caso del gobierno de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
A nivel de los inversores la pregunta más recurrente es “que pasará el año que viene”, el temor a que se repita la historia esta presente y más aún con la caída de la confianza o la pérdida de imagen que muestran distintas encuestas o indicadores.
En este contexto se comprende esta frase. “La lección no fue simplemente que la estabilización puede tener éxito. Fue que sus mayores recompensas emergen solo con el tiempo”, en referencia a la experiencia de Bulgaria.
Para la titular del FMI el desafío hoy es “aún mayor” y pasa a enumerar las razones:
- La economía global es cada vez más incierta.
- Los patrones comerciales están cambiando.
- Las tensiones geopolíticas siguen siendo elevadas.
- La inteligencia artificial está transformando las industrias y los mercados laborales a una velocidad notable.
- El capital es cada vez más selectivo, fluyendo hacia países que combinan políticas sólidas con instituciones predecibles.
Por supuesto, aclara que “en este entorno, la estabilidad macroeconómica no es solo deseable, es un requisito previo para atraer inversiones, crear empleos y seguir siendo competitivos”.
Liberando el potencial
Bajo este subtitulo la funcionaria pasa a detallar las oportunidades que tiene Argentina. Destaca “los campos petroleros y de gas en rápido desarrollo de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén” y enfatiza que Argentina cuenta también con personal idóneo y “empresarios y líderes públicos y privados comprometidos con su desarrollo”. También hace referencia a: la inversión minera, “los servicios basados en el conocimiento exportan casi 10 mil millones de dólares anuales”
En la conferencia de prensa que brindo este lunes, Kristalina Georgieva hizo referencia a la economía dual que presenta Argentina, tema que también destaca en su blog.
“La siguiente fase es asegurar que estas oportunidades se extiendan a toda la economía”.
Es más, señala que “este mensaje fue claro en mis conversaciones con líderes empresariales” quienes según comenta “celebraron la renovada estabilidad del país y la creciente confianza de los inversores, al tiempo que enfatizaron la importancia de reducir las barreras a la inversión y ampliar la recuperación a más sectores”.
Los próximos pasos
Finaliza diciendo que esa mirada es “misma perspectiva a largo plazo guía la asociación del FMI con Argentina” y sigue: “Nuestro papel es apoyar las políticas e instituciones que hacen posible una estabilidad duradera”. Rescata la “propuesta del gobierno para un Banco Central más fuerte e independiente puede ayudar a garantizar que el progreso en la inflación perdure”.
También “un marco de responsabilidad fiscal duradero, con reglas claras e instituciones sólidas, puede ayudar a los futuros gobiernos a preservar los logros arduamente obtenidos de hoy”.
Según el FMI, “estas reformas permiten a las familias planificar, a las empresas pedir prestado e invertir, y a los gobiernos mirar más allá de la próxima crisis”.
“La transformación económica de Argentina también llevará tiempo” pero, según señala, “el país ha sentado las bases para un futuro más estable. El desafío ahora es mantener el rumbo, seguir construyendo las instituciones, la confianza y las oportunidades que permitirán que el progreso de hoy se convierta en prosperidad duradera”, concluye el blog./ambito.com
