El Tribunal de Disciplina dispuso que los minutos restantes del encuentro se jueguen este viernes a partir de las 16:00 en cancha neutral, específicamente en el estadio de San Miguel de Tucumán. Debido a los hechos de violencia, el partido se disputará estrictamente a puertas cerradas, permitiendo únicamente el ingreso de una delegación máxima de 30 personas por institución (entre futbolistas, cuerpo técnico y directivos) con acreditación previa.
Restricciones para la cobertura periodística
La medida generó fuerte repercusión en el ámbito deportivo local debido a las limitaciones impuestas a la cobertura de los medios de comunicación. La resolución oficial determina que no se acreditará a periodistas, radios, plataformas de streaming ni redes sociales. De este modo, la televisación y transmisión del encuentro quedarán centralizadas de manera exclusiva en la señal de Canal 10.
El trasfondo de la decisión y la salud de los jugadores
La reprogramación se da en un contexto complejo. Desde Concepción FC habían solicitado formalmente postergar el reinicio del juego para aguardar la recuperación de su jugador Axel González, quien sufrió un trauma ocular grave tras recibir el impacto de una bala de goma durante los disturbios y fue diagnosticado con dos semanas de reposo médico. El club argumentaba una situación de fuerza mayor y la alteración de la igualdad deportiva, un planteo que finalmente no modificó la postura del Tribunal respecto a la fecha de reanudación.
Asimismo, el organismo disciplinario dictó la suspensión provisional del jugador de Concepción FC, Pedro Antonio Villareal, y del integrante del cuerpo técnico Patricio David Chemes, quienes deberán presentar sus respectivos descargos.
Finalmente, la Liga emplazó a ambas dirigencias a elevar informes detallados sobre los hechos de violencia y emitió un enérgico llamado a los actores involucrados para preservar el orden y garantizar que la definición del torneo se desarrolle sin nuevos episodios extradeportivos.
