Pese a que el Gobierno sostiene que la mora es un “problema entre privados” y que la situación comenzó a revertirse, el tema ocupó un lugar central en la última reunión de Gabinete. Allí se destacó la necesidad de que el Costo Financiero Total (CFT) —el monto final que una persona debe pagar al solicitar un crédito— resulte más visible, ya que este suele no presentarse con claridad tanto en entidades bancarias como en billeteras virtuales.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, realizará una conferencia de prensa el miércoles por la mañana en la que anunciará medidas económicas cuyos detalles, por el momento, no trascendieron. Según pudo saber Infobae, la conversación entre el presidente Javier Milei y los ministros sobre el CFT se mantuvo en un “plano conceptual” bajo la premisa de que “hoy la letra es ilegible”.
En tal sentido, se planteó la dificultad que enfrentan quienes solicitan préstamos para conocer el costo final que deben pagar. Ante la consulta de este medio sobre si se están evaluando medidas para obligar a los bancos y billeteras virtuales mejorar la visualización del CFT fuentes oficiales del Ministerio de Economía y del Banco Central de la República Argentina (BCRA) no dieron mayores precisiones.
Cabe destacar que Milei ya había adelantado que están trabajando para mejorar la información y la transparencia a la hora del otorgamiento de financiamiento en base a una normativa que se aprobó durante la gestión de Federico Sturzenegger, actual ministro de Desregulación, en su paso por el BCRA.
“Estamos complementando para que haya una mayor educación financiera”, acotó el jefe de Estado durante su intervención en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Tanto los bancos como las billeteras virtuales suelen informar a sus clientes principalmente la Tasa Nominal Anual (TNA), que resulta más baja, pero no refleja el costo real que afrontan por el crédito.
El CFT, en cambio, incluye no solo la tasa de interés básica, sino también todos los gastos adicionales, comisiones, seguros e impuestos obligatorios asociados a la operación.
En esa misma reunión, el presidente Milei afirmó que los indicadores de mora no evidencian una crisis y que la situación muestra señales de mejora. Basó su postura en los datos más recientes del BCRA, que señalan una disminución de la morosidad en el sector privado del 7,7% en mayo al 7,6% en junio.
Esta leve variación se convirtió en uno de los principales argumentos del Ejecutivo para sostener que el fenómeno no justifica una intervención estatal directa.
“Salvar a los bancos”
En las últimas horas, el vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió a rechazar la posibilidad de asistir a los morosos. “Salvar esta situación desde el Gobierno con dinero de los pagadores de impuestos de alguna manera implicaría tomar recursos de una parte de la población para salvar a los bancos”, afirmó Ravier en la conferencia de prensa de este martes.
Según el vocero, durante el gobierno de Alberto Fernández, los bancos canalizaron el crédito principalmente hacia el Estado, lo que restringió el financiamiento para el sector privado y limitó la inversión. Pero que con la llegada de la gestión de Milei, el crédito volvió a orientarse hacia empresas y familias, gracias al equilibrio fiscal, la desaceleración inflacionaria y la reducción en las tasas de interés.
El portavoz presidencial detalló que, aunque las líneas de crédito crecieron en 2024, la aparición de moras se produjo en 2025, en un contexto marcado por lo que definió como “el ataque político del Congreso”, que aprobó proyectos de ley sin respaldo financiero concreto. Esa situación, explicó el funcionario, generó tensiones en la demanda de dinero, el tipo de cambio y las tasas de interés, lo que derivó en mayores dificultades para que muchas familias pudieran cumplir con sus compromisos crediticios.
El Gobierno mantiene la decisión de no involucrar al Estado en la resolución de la mora. Al menos no más allá de las líneas de refinanciamiento que ofrece el Banco de la Nación Argentina (BNA) tanto para consolidación de deuda que van hasta $100 millones con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 65% en hasta 72 meses y para tarjetas de crédito de hasta $10 millones con una TNA del 35% en hasta 60 meses.
La charla durante la reunión por la mesa política por mejorar la visualización del CFT aparece como un planteo colateral que no necesariamente choca con la postura de que del Gobierno de que el mercado se regula solo y no necesita que el estado fije la reglas de juego para solucionar el problema de la mora. Es que en este caso no estaría fijando un cuál es la tasa máxima que los bancos y billeteras virtuales le tienen que cobrar a sus clientes sino pidiéndole que al menos no se oculten./infobae.com
