El reciente anuncio del Ministerio de Economía sobre la implementación de créditos hipotecarios financiados con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) generó fuertes advertencias entre los analistas del sector. El economista Víctor Luna Cuevas sostuvo que esta política pública está lejos de resolver la profunda crisis habitacional que afecta a millones de familias en todo el territorio argentino. Según la mirada del especialista, el tope de ingresos fijado para acceder a estas líneas crediticias restringe el beneficio a una minoría con elevado poder adquisitivo. "Lo que se anunció fueron créditos para un sector muy pequeño de la sociedad, de ingresos medios altos o altos, porque estamos hablando de ingresos no menores a 3.400.000 pesos en el grupo familiar", remarcó.
Asimismo, cuestionó la efectividad de la medida y la utilización de los recursos previsionales destinados originalmente a solventar el sistema de seguridad social. Las estimaciones oficiales proyectan alcanzar a un cupo reducido de beneficiarios (entre 17.000 y 18.000), cifra que resulta insignificante al ser contrastada con el déficit de vivienda existente en el país. El economista enfatizó además que las elevadas cuotas mensuales y la actualización por inflación representan un riesgo severo para las finanzas de los sectores asalariados. "Llegar a 18.000 personas no representa nada frente a un déficit habitacional en la Argentina que está rondando entre los 800.000 y los 3,4 millones", detalló el especialista.
Por otro lado, Luna Cuevas advirtió que la utilización del FGS como fondeo para el sistema bancario privado introduce incertidumbres sobre la fiscalización efectiva de los recursos públicos. Los bancos recibirán depósitos a plazo fijo de dicho fondo anticíclico para otorgar préstamos a largo plazo, en un contexto signado por la falta de estabilidad laboral. Ante este panorama, el economista señaló que el verdadero problema macroeconómico que enfrenta la población radica en el deterioro del poder de compra y en el sobreendeudamiento cotidiano. "No resuelve el kit del problema que tenemos hoy los argentinos que no es el crédito o la tarjeta, sino el ingreso de las familias que hoy consumen con crédito para comprar alimentos", afirmó.
En paralelo, el especialista expresó su preocupación ante la media sanción otorgada en la Cámara de Diputados a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina. Explicó que los cambios impulsados buscan limitar las funciones de la entidad monetaria introducidas en la modificación del año 2012, suprimiendo sus facultades para promover el empleo o intervenir en momentos de emergencia. Además, alertó sobre la intención del Gobierno de endurecer los mecanismos de remoción de la cúpula del organismo para condicionar a las gestiones futuras. "Pretenden dejar blindadas las posibilidades económicas para cualquier próxima gestión, porque para remover al presidente del Banco Central se necesitarían dos tercios de ambas cámaras", subrayó.
Para Luna Cuevas, las iniciativas económicas de Caputo y compañía responden a una estrategia orientada a satisfacer las exigencias del mercado financiero internacional en detrimento del desarrollo productivo interno. En este sentido, sostuvo que la desregulación de las tasas de interés y la flexibilidad otorgada a las entidades bancarias han profundizado los niveles de morosidad en el consumo masivo de los hogares. "Estamos en un momento donde se han perdido más de 300.000 puestos de trabajo registrados y la respuesta oficial es un modelo que beneficia al establishment", concluyó.