Durante el encuentro, el Centro Industriales Panaderos de Tucumán expuso el delicado escenario financiero que atraviesan los establecimientos debido a la presión inflacionaria y al encarecimiento de la matriz de costos.
Los motivos del ajuste
Los empresarios explicaron que el precio del pan francés había logrado sostenerse sin modificaciones durante aproximadamente cuatro meses. Sin embargo, el margen de absorción llegó a su límite frente a las subas acumuladas en:
Servicios esenciales: Fuertes incrementos en las tarifas de EDET y Naturgy.
Costos laborales: Nuevos valores acordados en las recientes negociaciones paritarias.
Insumos y materias primas: Subas registradas en harina, grasas, margarinas, además de insumos descartables y plásticos.
Impacto en los precios: ¿Cuánto costarán los productos?
Para cuidar el bolsillo de los consumidores y amortiguar el impacto, la entidad resolvió mantener sin cambios el precio sugerido del pan francés, el cual continuará oscilando entre los $3.500 y $4.000 por kilogramo, con un valor de reventa sugerido de $2.600.
Por su parte, la actualización tarifaria —de entre un 7% y un 10%— recaerá exclusivamente sobre las especialidades. La medida abarca a una amplia gama de productos, entre ellos:
Panificados especiales (viena, hamburguesas, pan lactal, galletas y prepizzas).
Panificados regionales y de consumo masivo (tortillas y facturas).
Pastelería y cafetería (tartas, tortas y masas).
Desde el sector industrial aclararon que esta actualización busca absorber de manera parcial el incremento operativo para garantizar la subsistencia de los comercios y preservar las fuentes de trabajo. Los nuevos valores rigen a partir de este 1 de septiembre.
