Tras confirmarse que las ventas acumuladas en los supermercados tucumanos cayeron un 7,3% real durante los primeros siete meses de 2026, referentes de la actividad advirtieron sobre una reestructuración forzada del negocio, marcada por la caída en la rotación de mercadería, márgenes de ganancia al límite y una migración masiva hacia los pagos digitales y los formatos de proximidad.
El diagnóstico fue ratificado por el sector supermercadista, que expone las complejas estrategias de supervivencia implementadas por los comercios para evitar el sobrestock y capear el temporal recesivo.
Góndolas resentidas: menor rotación, márgenes mínimos y la reconversión hacia la cercanía
El derrumbe de la facturación en términos reales —revelado a través de los informes combinados del INDEC y la consultora Politikon Chaco— se traduce cotidianamente en pasillos menos transitados y operaciones más acotadas.
El referente supermercadista Ignacio Ferrer advirtió que la merma impacta directamente en la rotación habitual de la mercadería, obligando tanto a cadenas como a comercios independientes a recortar sus márgenes al extremo para prevenir pérdidas por vencimiento de productos. Frente a esta menor afluencia en las grandes superficies, las firmas líderes como Carrefour replantean sus estructuras comerciales:
Apuesta al formato de proximidad: Las grandes cadenas reconvierten sus operaciones hacia tiendas de cercanía o de barrio.
Cambio en el hábito de compra: Los consumidores priorizan traslados cortos y transacciones rápidas para abastecerse del día a día sin necesidad de recorrer grandes superficies hipermercados.
El efecto climático en la demanda, la crisis de la carne y el dominio del pago digital
El relevamiento comercial también dejó al descubierto cómo las fluctuaciones estacionales y los nuevos medios de pago reconfiguran el ticket diario en los negocios tucumanos:
Impacto del clima: Un invierno inusualmente prolongado disparó a niveles récord la demanda de insumos básicos de almacén (como harinas, fideos y galletas). Con el paulatino ascenso de las temperaturas, el mercado comenzó a transicionar hacia la compra de bebidas y artículos de limpieza, mientras que el consumo de carne vacuna continúa arrastrando serias dificultades para mostrar signos de recuperación.
Erradicación del efectivo: El uso de billetes físicos quedó prácticamente relegado a una mínima expresión. Actualmente, entre el 60% y el 70% de las operaciones totales se concretan mediante tarjetas de crédito o débito, transferencias bancarias, códigos QR y billeteras virtuales, consolidando una digitalización absoluta de las transacciones minoristas.
