Con el cierre de la tercera revisión del programa, el proceso ingresa en su fase técnica definitiva rumbo a la evaluación del Directorio, una instancia clave para destrabar un desembolso cercano a los 900 millones de dólares que contribuirá a oxigenar las reservas del Banco Central.
El balance oficial expone un escenario dual: un sólido sobrecumplimiento en la acumulación de divisas que contrasta con ciertos desvíos en la meta fiscal, abriendo la puerta a la utilización de una dispensa (waiver) si el organismo así lo requiere.
Cierre de reuniones y el camino hacia el informe técnico
La delegación multilateral mantuvo encuentros continuos en el Palacio de Hacienda —con el ministro Luis Caputo a la cabeza— para auditar el cumplimiento de los compromisos asumidos en el marco del programa vigente. Con la partida de los técnicos de Buenos Aires, el diálogo proseguirá de manera remota mientras se redacta el staff report (informe técnico).
Este documento constituirá el paso previo indispensable para que el Directorio Ejecutivo del FMI trate formalmente la revisión. La llegada de los fondos aportaría un alivio financiero estratégico a las arcas del Banco Central (BCRA), especialmente tras el giro de casi 800 millones de dólares concretado por el Gobierno la semana pasada.
El balance macroeconómico: récord en reservas y la mira en el frente fiscal
La auditoría del organismo internacional pone bajo la lupa los principales indicadores de la gestión económica:Sobrecumplimiento en divisas: El Gobierno exhibe con fuerza el desempeño cambiario. Frente a una pauta anual de compras fijada en u$s10.000 millones, el BCRA ya superó los u$s14.200 millones en adquisiciones brutas.
Asimismo, la acumulación neta ya se ubica en torno a los u$s9.000 millones, superando la meta de u$s8.000 millones prevista para todo el período.
El flanco fiscal y la carta del waiver: En contraste, el resultado primario mostró un leve retraso frente a la pauta del 1,4% del PBI establecida para el año.
El primer semestre cerró con un superávit del 0,6% del PBI, por debajo del 0,7% exigido. Ante este desvío, desde el Ejecutivo relativizaron el impacto, señalando a través del vocero presidencial Adrián Ravier que se recurrirá a un waiver (dispensa) si el organismo formaliza alguna objeción, respaldados por el fuerte superávit en la acumulación de reservas.
