Un hecho de extrema violencia conmociona a la capital tucumana. Durante las primeras horas del 27 de septiembre, una pelea callejera casi termina en tragedia cuando un hombre fue atacado con un arma blanca, sufriendo una herida tan severa que la hoja del cuchillo quedó incrustada en su cuello.
El caso se encuentra bajo la lupa de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios II, liderada por el fiscal Carlos Sale. En la audiencia correspondiente, la acusación fue sostenida por la auxiliar de fiscal, Luz Becerra, quien expuso los detalles de la causa y solicitó las medidas restrictivas para el único sospechoso.
Cómo fue el violento ataque en calle William Bliss
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el suceso se desató alrededor de las 5:20 de la madrugada en la vereda de la calle William Bliss al 800. En ese lugar, José María Sánchez (alias “Pepón”) y Jonathan Manuel Garay mantuvieron una fuerte discusión que derivó en agresión física.
La investigación sostiene que Sánchez utilizó un cuchillo tipo sierrita y le asestó una puñalada directa en la región cervical superior posterior a Garay. La violencia del impacto fue tal que la hoja —de unos 10 centímetros de longitud— se quebró y quedó alojada en el cuello de la víctima.
Mientras el agresor se daba a la fuga, el herido fue auxiliado y trasladado de urgencia al Hospital Padilla, donde los profesionales de la salud debieron someterlo a una compleja intervención quirúrgica para extraerle el metal. Actualmente, Garay continúa internado en estado reservado y grave.
Prisión preventiva y medidas en curso
La Policía logró concretar la aprehensión de Sánchez el pasado 29 de septiembre cerca de las 8:30 horas. Durante la audiencia multipropósito, el juez a cargo convalidó la detención al considerarla legal y legítima.
A pedido del Ministerio Fiscal, la Justicia dictó 90 días de prisión preventiva para el acusado (vigentes hasta el 28 de diciembre de 2026), tipificando el hecho de manera provisoria como homicidio en grado de tentativa.
"La víctima está en un estado grave. Entendemos que es prudente y razonable pedir la prisión preventiva para avanzar en la investigación" , argumentó la auxiliar de fiscal Luz Becerra al justificar la cautelar ante el riesgo de fuga y el posible entorpecimiento del proceso.
Entre las medidas probatorias que restan concretarse figuran un nuevo examen médico para evaluar la evolución clínica de la víctima, la recepción de testimonios clave y pericias genéticas sobre el arma blanca secuestrada en la causa.
