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Lacunza dijo que una alianza con los libertarios haría “desaparecer” al PRO y Ritondo le retrucó

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De cara al escenario electoral del próximo año, el espacio amarillo debate su estrategia de integración o independencia frente a La Libertad Avanza. Mientras el exministro de Economía rechaza un frente unificado por temor a diluir la identidad partidaria, el jefe de bloque en Diputados defendió la unidad para evitar el regreso del kirchnerismo.

El debate interno en el PRO respecto a la conveniencia o el riesgo de sellar un acuerdo electoral con La Libertad Avanza (LLA) rumbo al próximo proceso electoral sumó un nuevo capítulo de alto voltaje político. Las diferencias quedaron expuestas públicamente tras las declaraciones del exministro de Economía y autoproclamado precandidato presidencial, Hernán Lacunza, y la rápida réplica del presidente del bloque de diputados nacionales del partido, Cristian Ritondo.

Las conversaciones entre los equipos técnicos y políticos de ambos espacios se vienen sucediendo de manera periódica —con reuniones quincenales que involucran a dirigentes de la mesa chica y funcionarios del Gobierno nacional—, pero la falta de consenso sobre el formato que debería adoptar una eventual alianza genera posturas encontradas dentro del partido fundado por Mauricio Macri.

La advertencia de Lacunza: “Si el PRO va junto con La Libertad Avanza, va a desaparecer”

Lacunza fue categórico al manifestar su escepticismo sobre la fusión de las estructuras partidarias en las urnas.

“Creo que lo mejor que puede pasar para la Argentina es que haya propuestas alternativas, independientes, republicanas, que ofrezcan otras voces, otras ideas. Si el PRO va junto con La Libertad Avanza, va a desaparecer”, sentenció el dirigente.

Para el sector que representa el exfuncionario, diluir el sello partidario en una boleta conjunta con el oficialismo libertario podría vaciar de contenido la plataforma histórica del espacio, que históricamente ha reivindicado la gestión institucional, el republicanismo y los equipos técnicos propios.

La respuesta de Ritondo: “Lo que desaparece no es un partido, es la oportunidad del país”

La réplica no tardó en llegar. Cristian Ritondo, uno de los principales articuladores políticos del PRO en la Cámara baja y presidente del partido en la provincia de Buenos Aires, recogió el guante y defendió la necesidad de articular una estrategia común con el oficialismo para consolidar las reformas estructurales en marcha.

Memoria histórica: “Si las fuerzas del cambio vamos divididas y gana el pasado, lo que desaparece no es un partido, es la oportunidad del país. Ya lo vivimos en 2019 y lo pagamos carísimo. No podemos tropezar dos veces con la misma piedra”, argumentó Ritondo en declaraciones a TN.

Defensa de la identidad: Frente a los temores de absorción, el legislador remarcó que el PRO no pierde su esencia por acompañar un proceso de transformación del que forman parte desde el primer día: “El PRO desaparecería si traicionara su identidad, y nuestra identidad hace más de 20 años es enfrentar al kirchnerismo y empujar las transformaciones que la Argentina necesita”.

El peso territorial: Ritondo puso en valor el músculo político y de gestión con el que cuenta el espacio a nivel subnacional —recordando que gobiernan la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Chubut y numerosas intendencias— y subrayó que esa fortaleza institucional no se diluye por acuerdos parlamentarios o electorales.

Asimismo, apuntó directamente al principal bastión electoral del país: “En la Provincia, por ejemplo, la discusión es muy concreta: o unimos a las fuerzas del cambio para sacar del abandono a los bonaerenses, o le regalamos otros cuatro años al kirchnerismo. Yo tengo clarísimo de qué lado estar”. Pese al contrapunto, Ritondo bajó el tono de la confrontación interna al calificar a Lacunza como un dirigente respetado, destacando que la convivencia de miradas heterogéneas forma parte de la riqueza histórica del partido.

El tablero de las negociaciones y los próximos pasos

Las tratativas entre el macrismo y el oficialismo libertario no presentan un formato homogéneo para todo el territorio nacional. Mientras que en algunos distritos las fuerzas ya acumulan antecedentes de cooperación o competencia legislativa, en plazas clave como la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) la definición se mantiene abierta y sujeta a intensas negociaciones locales.

Por un lado, la mesa de diálogo que integran figuras como Fernando De Andreis junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los hermanos Menem busca pavimentar acuerdos institucionales y parlamentarios. Por el otro, puertas adentro del partido amarillo persiste una corriente que insiste en la necesidad de preservar el sello y competir con candidatos propios, planteando el dilema central que el PRO deberá resolver en el corto plazo: compatibilizar los armados territoriales sin hipotecar su autonomía partidaria.