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Femicidio en Graneros: el sospechoso se habría disparado tras el ataque y permanece en coma

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La investigación por el crimen de Yudith Nazarena Jerez en el paraje La Cañada dio un giro al confirmarse que su pareja presenta un disparo en la cabeza. El acusado fue intervenido quirúrgicamente y se encuentra internado en estado crítico.

La investigación en torno al femicidio de Yudith Nazarena Jerez, de 36 años, ocurrido en el paraje La Cañada (departamento Graneros), sumó un elemento crucial para la reconstrucción del hecho. Los investigadores sospechan que su pareja y único acusado, Pablo Salvador Pitali, de 39 años, intentó quitarse la vida tras cometer el ataque.

Yudith fue hallada sin vida el último lunes en la vivienda que compartía con Pitali, presentando golpes en el rostro y la cabeza, además de dos heridas de arma de fuego en el abdomen. En el mismo domicilio, personal policial encontró al sospechoso en una habitación contigua, acostado, cubierto con una manta y con manchas de sangre, ocasión en la que habría expresado: “Yo he sido”.

El hallazgo de la herida y el estado de salud

Aunque inicialmente fue trasladado a una dependencia policial, los peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) detectaron durante los estudios médicos que Pitali presentaba un ojo amoratado y una herida de bala en la sien, confirmándose posteriormente que tenía un proyectil alojado en la cabeza.

Debido a su gravedad, el hombre fue derivado al Hospital Ángel C. Padilla, en San Miguel de Tucumán, donde fue sometido a una intervención quirúrgica para la extracción de la bala. Actualmente, permanece internado en estado crítico, bajo coma inducido y con asistencia respiratoria mecánica.

Avances en la causa judicial

La principal hipótesis de la Fiscalía de Homicidios del Centro Judicial de Concepción apunta a que Pitali atacó a Yudith y luego se disparó antes de recostarse en el sector contiguo de la casa, una teoría que se terminará de corroborar con las pericias científicas.

En el lugar del hecho, la policía secuestró un arma calibre 22 con manchas de sangre y dos vainas servidas. Dicha arma, junto con el proyectil extraído de la cabeza del sospechoso, será sometida a peritajes balísticos para confirmar fehacientemente si fue utilizada en ambos hechos.

Ante la imposibilidad de realizar una audiencia formal debido a su estado clínico, la Fiscalía solicitó que la situación procesal de Pitali pase de aprehensión a detención. Las medidas procesales e investigativas, orientadas a recolectar testimonios y determinar si existían antecedentes de violencia de género, continuarán a la espera de una evolución favorable en la salud del imputado que permita avanzar con su formal imputación.