En el marco de la continuidad de su plan de lucha, la Confederación General del Trabajo (CGT) lleva adelante este jueves una masiva movilización hacia la Secretaría de Industria —dependiente del Ministerio de Economía y a cargo de Pablo Lavigne— para manifestar su rotundo rechazo al rumbo económico de la gestión del presidente Javier Milei.
Si bien diversos sectores políticos especulaban con que la manifestación de hoy funcionaría como la antesala de una nueva huelga nacional, la cúpula de la central sindical optó por aplazar el debate sobre el paro general. De acuerdo con la hoja de ruta gremial, cualquier medida de fuerza de mayor intensidad recién se discutirá después del 11 de noviembre, fecha en la que concluirá la visita oficial de tres días del papa León XIV a la Argentina.
Reclamos, consignas y estrategia sindical
Con epicentro en las puertas de la Secretaría de Industria a partir de las 15:30, la protesta cuenta con la participación de dirigentes y militantes de los principales gremios del país. En un escenario montado sobre el acoplado de un camión, está previsto que tomen la palabra los integrantes del triunvirato de mando de la CGT: Jorge Sola (Sindicato del Seguro), Cristian Jerónimo y Oscar Argüello.
La central obrera decidió imprimirle tintes nacionalistas a la convocatoria con el lema "Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también", buscando visibilizar el fuerte malestar del sector ante el impacto de las políticas económicas.
"Hicimos un análisis de la situación económica, productiva y social, y llegamos al diagnóstico de que hay crecimiento del desempleo, de la pobreza y baja del poder adquisitivo", sostuvo Jorge Sola al fundamentar la marcha. Asimismo, el dirigente enfatizó que el sector no convalida "una apertura indiscriminada de la importación, que significa el rompimiento del tejido productivo".
La exigencia de una mesa de diálogo
El objetivo de fondo de la protesta es presionar a la Casa Rosada para que convoque formalmente a los sindicatos y a los empresarios nucleados en la Unión Industrial Argentina (UIA) a conformar una mesa tripartita de negociaciones. Los gremios reclaman un modelo de desarrollo que priorice la generación de empleo formal y salarios dignos frente a la caída de la producción.
En tanto, los planes a mediano plazo de la CGT contemplan la organización de una marcha federal hacia fin de año que podría confluir en un nuevo paro general —el quinto contra la administración libertaria—, una jugada fuertemente anclada en el capital político y social que, estiman, dejará el mensaje a favor de la justicia social de la anunciada visita papal.
