Arbitrajes escandalosos y la opacidad en el Torneo Federal A
El Torneo Federal A se encuentra bajo la lupa debido a una serie de decisiones arbitrales que generaron indignación generalizada en las diferentes provincias. Lejos de los grandes focos mediáticos de Buenos Aires, la categoría opera bajo condiciones complejas que dificultan el control externo:
Falta de tecnología: La ausencia total del sistema VAR deja las decisiones de peso libradas exclusivamente al criterio de los jueces en cancha.
Monopolio de transmisiones: Las transmisiones por streaming están centralizadas bajo la órbita directa de la AFA, limitando la pluralidad de registros audiovisuales independientes.
Paralelismos con la Primera A: En las redes sociales y entre los cronistas locales se multiplican las evidencias de fallos polémicos que, según los afectados, superan en descaro a situaciones similares ocurridas en la máxima categoría con clubes como Barracas Central o Riestra.
La conexión política: de Gildo Insfrán a la estructura de la AFA
En el centro de los cuestionamientos se ubica la articulación entre el poder político provincial y la cúpula afista. Según denuncian los clubes damnificados, el histórico gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, estaría buscando replicar la estrategia geopolítica de su par santiagueño, Gerardo Zamora —quien ostenta representantes en las cuatro principales categorías del fútbol argentino—, utilizando sus vínculos con la conducción de Viamonte para garantizar el salto de categoría de San Martín.
En la operatoria cotidiana del fútbol del interior, las decisiones de peso suelen pasar por el tesorero de la AFA y mano derecha de Tapia, Pablo Toviggino, quien ya acumula múltiples cuestionamientos judiciales por enriquecimiento ilícito y suele protagonizar cruces en redes sociales contra dirigentes que se animan a cuestionar los arbitrajes.
El antecedente en Río Cuarto y la lupa sobre los playoffs ante Olimpo
El malestar acumulado terminó de estallar tras el partido disputado en Córdoba. En dicho encuentro, un defensor de San Martín detuvo ostensiblemente la pelota con la mano dentro de su propia área, un claro penal que el árbitro optó por ignorar bajo el tradicional criterio de «siga, siga», permitiendo la clasificación del conjunto formoseño.
Con el boleto asegurado a las instancias semifinales, los ojos de todo el fútbol del interior están puestos en los próximos cruces eliminatorios que enfrentarán a San Martín contra Olimpo de Bahía Blanca. Las sospechas sobre las designaciones arbitrales mantienen en alerta a los demás competidores, que exigen transparencia absoluta para evitar que el torneo se defina en los escritorios y los fallos polémicos.
