Flexibilidad ante la salud del Sumo Pontífice
Ante la reciente noticia de que el papa León XIV deberá someterse a una operación en la antesala de su gira por la región, el presidente Javier Milei expresó este lunes su total predisposición para reprogramar las actividades oficiales previstas para su visita a la Argentina.
"El otro día hice pública la preocupación al respecto y oramos por él para que pueda venir a la Argentina. Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles para hacer los ajustes necesarios", sostuvo el mandatario nacional.
La doble dimensión de la visita
Durante sus declaraciones, Milei destacó la profunda trascendencia que implicará la llegada del líder religioso al país, subrayando su doble rol institucional y espiritual:
Impacto religioso y social: Recordó que aproximadamente el 75% de la población argentina profesa la religión católica.
Jerarquía internacional: Señaló que se trata simultáneamente de un jefe de Estado y de un líder espiritual con una "magnitud planetaria distinta".
De este modo, el Ejecutivo nacional mantiene abierta la expectativa y a la espera de la evolución médica del Papa, ratificando el canal de diálogo y la adaptación logística necesaria para garantizar su visita al país.
