El operativo y la persecución
Un megaoperativo policial desplegado este lunes culminó con el secuestro de aproximadamente una tonelada de hojas de coca compactada en la provincia de Tucumán. La carga ilegal, valuada e ingresada sin aval aduanero, tenía como origen la provincia de Salta y como destino final San Miguel de Tucumán.
De acuerdo con el informe brindado por el comisario principal Luis Godoy (coordinador de Zona Norte de la Dirección General de Delitos Rurales y Ambientales), el procedimiento se originó cerca de las 14:00 horas, cuando efectivos de la División Delitos Rurales y Ambientales N.º 6 Capital realizaban tareas preventivas en la intersección de avenida Benjamín Aráoz y calle Mario Bravo.
En ese lugar, los uniformados advirtieron el paso sospechoso de tres camionetas encolumnadas y fuertemente cargadas con bultos. Al intentar un control de rutina, la situación se tornó violenta:
El primer vehículo, conducido por una mujer, intentó fugar pero fue interceptado y puesto bajo custodia en el lugar.
Las otras dos camionetas realizaron una peligrosa maniobra evasiva y aceleraron la huida, dando inicio a una persecución policial.
Captura en Banda del Río Salí
El seguimiento policial se extendió por el puente Lucas Córdoba y adentró en la ciudad de Banda del Río Salí. La fuga concluyó sobre la Ruta Provincial 302, a la altura del barrio Aeropuerto, donde los efectivos lograron interceptar y reducir al segundo conductor. Lamentablemente, un tercer rodado logró escapar del cerrojo policial.
Tras requisar los dos vehículos detenidos —con la colaboración de personal de la DIDROP—, los investigadores constataron que cada camioneta transportaba 500 kilos de hojas de coca, totalizando una tonelada de mercadería de contrabando.
Medidas judiciales
Intervino en el caso el Juzgado Federal, el cual dispuso el secuestro inmediato de ambas camionetas y de la totalidad de la carga por infracción al Código Aduanero (Ley 22.415) a disposición de la Dirección General de Aduanas, además de requerir las planillas de antecedentes de los demorados.
Paralelamente, el conductor que protagonizó la persecución quedó a disposición de la Unidad Fiscal Criminal, que lo imputó formalmente por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad.
