Luto en el deporte nacional: Murió Jorge “Roña” Castro a los 59 años

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El boxeo argentino despide a uno de sus máximos íconos. Jorge Fernando “Roña” Castro, recordado excampeón mundial de peso mediano, falleció este miércoles 14 de octubre a los 59 años, tras sufrir una descompensación mientras se encontraba en un bingo de la localidad bonaerense de Morón.

De acuerdo con la información brindada por TN, las causas exactas de su deceso aún no fueron determinadas, por lo que personal de la Policía Científica intervino en el lugar para realizar las pericias correspondientes.

Una carrera consagrada a la gloria y la resiliencia

Nacido en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, el “Roña” se convirtió en un emblema indiscutible del cuadrilátero. Su consagración máxima llegó el 12 de agosto de 1994, cuando se coronó campeón mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras vencer al estadounidense Reggie Johnson en la provincia de Tucumán.

Meses más tarde, protagonizó lo que sería la pelea más recordada de su carrera: en diciembre de 1994, en México, perdía ampliamente ante el estadounidense John David Jackson, pero logró revertir el combate con un nocaut histórico que dio la vuelta al mundo. A lo largo de su trayectoria profesional, enfrentó a leyendas internacionales de la talla de Roy Jones Jr., Terry Norris y el panameño Roberto Durán.

Su espíritu de lucha trascendió las 16 cuerdas. En 2005, sobrevivió a un gravísimo accidente de tránsito que lo dejó en coma durante 23 días; sin embargo, fiel a su estilo resiliente, logró recuperarse y volver a competir antes de su retiro definitivo en 2007.

El legado fuera del ring

Lejos de la actividad profesional, el excampeón mantuvo un fuerte vínculo con la sociedad a través de la televisión y, sobre todo, de su faceta solidaria. Durante los momentos más duros de la pandemia de COVID-19, transformó su gimnasio ubicado en la localidad de Temperley en un comedor comunitario para asistir a las familias más vulnerables.

La partida de Jorge “Roña” Castro deja un vacío irreparable en el deporte argentino, que hoy lo llora no solo por sus títulos y hazañas deportivas, sino por su carisma, su personalidad inconfundible y una vida marcada por la superación constante.