A tan solo cinco días de haber sido sometido a una compleja intervención quirúrgica por un cáncer de pulmón, el papa León XIV reapareció públicamente este domingo para llevar tranquilidad a la feligresía mundial. Desde una de las ventanas del Palacio Apostólico, el Sumo Pontífice se asomó para saludar a más de 20.000 fieles, turistas y peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro.
Con un buen semblante pese al corto tiempo transcurrido desde su paso por el quirófano, el Papa expresó su gratitud: «Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días rezaron por mí. He sentido realmente vuestro apoyo. ¡Gracias!», manifestó ante la ovación de la multitud. Durante su mensaje, dedicó un párrafo especial al personal médico, enfermeros y trabajadores del Policlínico Gemelli, y confió que esta experiencia le permitió sentirse más cerca de quienes sufren problemas de salud.
Los detalles de la cirugía y el alta anticipada
La operación se realizó el pasado martes 13 de octubre con el propósito de extirpar un nódulo pulmonar, lo que exigió la extracción del lóbulo inferior del pulmón derecho. Aunque los pronósticos médicos iniciales estimaban una internación de al menos una semana, León XIV recibió el alta este sábado tras mostrar una excelente evolución clínica, respaldada por análisis de sangre favorables y controles radiográficos satisfactorios.
Por estos días, el cuerpo médico del Vaticano aguarda los resultados finales de los estudios histológicos, los cuales definirán los pasos a seguir y si el Santo Padre requerirá algún tipo de tratamiento oncológico complementario.
La gira por América Latina y la visita a la Argentina en duda
La rápida recuperación reabrió el debate sobre su exigente agenda internacional. Si bien el cirujano que encabezó la intervención, Stefano Margaritora, sostuvo que clínicamente no existen impedimentos para que el Papa realice su gira por Sudamérica —calculando unas dos semanas para el restablecimiento físico total—, dentro de la Santa Sede reina la cautela.
El itinerario original contempla la llegada del Pontífice a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, además de escalas en Uruguay y Perú, un periplo que incluye 14 vuelos y cambios bruscos de clima y altitud.
Para resguardar su salud, el Vaticano evalúa modificaciones sustanciales en la hoja de ruta, entre ellas la posible cancelación de la visita a la ciudad peruana de Cusco debido al riesgo que representan sus 3.500 metros sobre el nivel del mar. En lo inmediato, la agenda oficial permanece suspendida hasta este martes 20 de octubre, y aún no fue confirmada su presencia en la tradicional audiencia general de la semana.
