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Pánico en el aire: dijo que tenía una bomba tras aterrizar en Chubut, evacuaron el aeropuerto de Trelew y quedó demorado

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Un pasajero de un vuelo procedente de Buenos Aires desató un operativo de máxima tensión al asegurar que llevaba un explosivo. La aeronave fue aislada, la terminal desalojada y la falsa alarma causó demoras generalizadas.

Una broma de pésimo gusto o una amenaza irresponsable se convirtió en un dolor de cabeza mayúsculo este martes en el Aeropuerto de Trelew. Un pasajero que arribó en un vuelo procedente de la Ciudad de Buenos Aires afirmó haber dejado una supuesta bomba en la aeronave, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad más estrictos, obligando a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) a evacuar por completo las instalaciones y cerrar el predio durante casi dos horas.

Según precisó el director de la terminal aérea, Fabio Orellano, la alarma se desató cuando el avión ya había completado su aterrizaje en la estación ubicada a 22 kilómetros de Rawson. Fue la propia tripulación del vuelo la que escuchó la intimidante frase —en la que el viajero alardeaba sobre la presencia de un explosivo a bordo— y dio aviso urgente a las autoridades.

Operativo de aislamiento y evacuación

Ante la gravedad de los dichos, la PSA no dudó en aplicar los protocolos preventivos vigentes sin evaluar si se trataba de una broma. El procedimiento incluyó el desplazamiento de la aeronave hacia la posición 16, el sector más apartado del predio y distante del edificio principal, para minimizar riesgos.

Paralelamente, se ordenó la evacuación total de la terminal: tanto los pasajeros que acababan de descender como aquellos que aguardaban en el hall para embarcar en próximos servicios fueron desalojados y reubicados preventivamente en dos puntos seguros al aire libre (el sector de estacionamiento y un espacio abierto próximo a los hangares).

Falsa alarma y consecuencias judiciales

Efectivos especializados en explosivos inspeccionaron minuciosamente cada rincón del avión, descartando por completo la presencia de artefactos sospechosos o materiales peligrosos. Tras constatar que se trataba de una falsa amenaza, las autoridades levantaron las restricciones y el aeropuerto retomó paulatinamente sus operaciones habituales.

En cuanto al responsable, el pasajero fue plenamente identificado por la fuerza de seguridad y quedó vinculado a las actuaciones sumariales correspondientes. Ahora deberá comparecer ante la Justicia Federal para responder por el caos provocado, en una causa que recuerda la rigurosidad con la que se castigan este tipo de intimidaciones públicas en el ámbito aeronáutico.