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Condenaron a una mujer que usó un DNI extraviado para cometer estafas por unos $30 millones

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Realizó compras en forma virtual y presencial, utilizó recibos de sueldo de la víctima para sacar préstamos y solicitar descuentos por planilla, obteniendo de este modo dinero, costosos electrodomésticos e incluso una motocicleta.

El caso fue investigado por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, a cargo de Diego López Ávila, quien fue representado por el auxiliar de fiscal Rogelio Rodríguez del Busto en la audiencia que tuvo como objeto el tratamiento de un juicio abreviado, siendo aprobado por el juez interviniente el convenio, al que arribaron las partes, consistente en una condena de complimiento efectivo, en contra de la acusada, de tres años y seis meses de prisión.

“Como circunstancias agravantes se valoran especialmente la pluralidad y reiteración de hechos cometidos; la planificación evidenciada en las maniobras; la extensión temporal del accionar delictivo; la utilización sistemática de la identidad de la víctima; la multiplicidad de entidades financieras y comercios perjudicados; la magnitud del daño económico ocasionado; la afectación simultánea del patrimonio y de la fe pública; y el elevado grado de organización demostrado para concretar cada una de las maniobras investigadas”, señaló el representante de la acusación pública.

Hechos imputados

La víctima, en fecha 26 de enero de 2026, extravió un portadocumentos transparente con su DNI original y una Tarjeta Naranja, ambas de su titularidad que llevaba en el interior de una riñonera que portaba consigo, mientras se trasladaba en horas de la tarde a pie, en las zonas de calle Junín y El Bajo de San Miguel de Tucumán, efectuando compras.

En esa circunstancia, la acusada procedió a apropiarse de ambos instrumentos perdidos queriéndolos para sí, al no intentar devolverlos o dar aviso a las autoridades, provocando un perjuicio a la víctima, a pesar de conocer la identidad de su titular.

A partir de ese momento, llevó a cabo una seguidilla de operaciones engañosas para hacerse de dinero y bienes de gran valor. Por ejemplo, entre el 27 de enero y el 10 de febrero de 2026, la estafadora aprovechando el hallazgo del DNI y la tarjeta extraviado, simulando ser su titular, realizó múltiples operaciones comerciales por un total de $3.234.659,08 en diversos comercios físicos de San Miguel de Tucumán, tanto en forma presencial como virtuales.

Préstamos personales

En tanto, el 24 de febrero de 2026, utilizando sus datos filiatorios, y sus recibos de sueldo descargados de forma indebida, abrió una cuenta crediticia y obtuvo un préstamo personal en la firma RAPICUOTAS, por un valor neto de $2.646.000.

Luego, el 25 de febrero de 2026, utilizando la misma modalidad de suplantación de identidad, obtuvo de manera fraudulenta un crédito personal en la casa comercial Castillo Central por un monto total de $1.985.413,92.

Días después, el 8 de marzo de 2026, bajo idéntica maniobra fraudulenta, obtuvo una cuenta de tarjeta de crédito CREDIMAS, mediante los canales virtuales del Call Center de la firma, aportando datos y documentación sustraída.

Posteriormente, retiró de manera personal la tarjeta de la casa central de esa firma. Con el plástico en su poder, realizó operaciones comerciales por un total de $1.217.038,92 en diversos comercios físicos de San Miguel de Tucumán en forma presencial y solicitando virtualmente préstamos personales.

Créditos

Siguiendo con el raid delictivo, a lo largo del mes de marzo, se presentó ante la firma Electrónica Megatone S.R.L. (On City). Mediante un nuevo engaño obtuvo fraudulentamente un crédito para el consumo de bienes electrónicos que generó una deuda de $2.735.000 simulando ser su titular.

El 1 de abril de 2026, la imputada, concurrió al salón comercial de Tarjeta Titanio y utilizando la misma modalidad de suplantación de identidad, obtuvo de manera fraudulenta una cuenta de tarjeta de crédito TITANIO, presentando el documento en cuestión y los recibos de sueldo de la damnificada (obtenidos ilegítimamente de la plataforma DIGITUC), realizando un raid de compras presenciales utilizando Posnet físicos en diversos comercios céntricos acumulando un gasto total de $1.193.242,91.

Estafas por ventanilla

El 8 de abril de 2026, conservando aún el DNI extraviado se dirigió en horario matutino al Banco Macro, y habiendo engañando a las empleadas de las cajas humanas, exhibió el documento y extrajo dinero desde su cuenta bancaria de la damnificada, logrando que le entregaran la suma de $2.084.300

Descuento por planilla

El 29 de abril de 2026, se presentó en el local comercial de la firma Tevelin S.A., falseó su identidad y a través de la falsificación de la firma en las solicitudes del comercio, gestionó y obtuvo un Crédito Personal bajo la modalidad de descuento directo por planilla de haberes.

Mediante este ardid, causó un perjuicio patrimonial directo e inmediato y retiró de la firma comercial bienes de alto valor tecnológico por una suma de $2.639.141,00.

Prosiguiendo con los engaños, el 5 de mayo de 2026, la mujer condenada se presentó en el local de Mobilar, donde obtuvo de manera fraudulenta un Crédito Personal para adquirir bajo cuenta corriente bienes por un total de $200.900,00.

Adquisición de una moto

El 17 de abril de 2026, a horas 20:00 aproximadamente, actuando de manera conjunta, coordinada y con división funcional de roles, con el fin de obtener un beneficio económico ilegítimo mediante la utilización de datos personales ajenos, concurrió acompañada de otra persona al local comercial “Castillo Central”, donde utilizando la modalidad de suplantación de identidad, disponiendo indebidamente los datos filiatorios, así como recibos de sueldo obtenidos desde la ilegalidad, de la plataforma estatal DIGITUC, logrando de ese modo obtener fraudulentamente una ampliación de crédito personal por la suma de $11.911.304,91.

Para realizar dicha maniobra contó con la intervención de un sujeto que firmó documentación a su nombre, intervino activamente en la maniobra en calidad de usuario adherente del crédito, estampando su firma en uno de los ejemplares del pagaré con la finalidad de obtener un motovehículo valuado en $7.221.000.

Engaños al descubierto

Finalmente, el 8 de mayo de 2026, conservando aún el DNI extraviado, la acusada se dirigió a las 11:30 horas al Banco Macro, y nuevamente haciéndose pasar por la titular, logró engañar sobre su verdadera identidad a uno de los cajeros y extrajo la suma de $100.000 desde la cuenta de la víctima.

Inmediatamente, ante las advertencias del empleado de seguridad del banco, quien la identificó como quien ya había concurrido en abril a realizar una acción similar, el cajero logró determinar la falta de coincidencia entre los datos biométricos y firmas, dando inmediato aviso a la Policía, quienes arribaron al lugar y procedieron a la aprehensión de la estafadora.