"Resulta casi perjudicial llegar a la concreción de este proyecto sin la aceptación de los ciudadanos, ya que el sólo hecho de saber que es un crematorio produce un rechazo social, mas aún el haber realizado las cosas en forma inconsulta", afirmaron los vecinos que estuvieron acompañados por la ONG Conciencia Ambiental.
Los activistas afirmaron no estar en contra del crematorio pero exigieron su construcción en las afueras de la ciudad. " No está dentro de nuestra cultura el cremar, esto lleva un tiempo de asimilación por parte de la comunidad. Es un proceso, no se puede imponer de facto algo que altere la psiquis de los ciudadanos; esto debiese haber sido consultado, haciendo reuniones informativas, charlando casa por casa y encuestando" afirmó Pedro Martínez, integrante de la ONG.