Las inundaciones pueden representar un grave riesgo para la salud dado que el contacto con aguas contaminadas puede transmitir varias enfermedades. Además se pueden presentar inconvenientes eléctricos y producir accidentes. Por eso ante estas situaciones tenga en cuenta los siguientes consejos:
No manipule artefactos electrónicos y desconecte la térmica.
No toque postes ni cables del tendido eléctrico.
El agua segura es la mejor forma de prevenir enfermedades:
Como el abastecimiento de agua está afectado por los efectos de la inundación,
tome agua mineral o que provenga de una fuente segura. También puede convertir
en agua segura aquella que proviene de otras fuentes (pozo, de red, etc.).
Coloque 2 gotas de lavandina por cada litro de agua, y déjela reposar 30
minutos antes de utilizarla. También puede hervirla durante 3 minutos y esperar
a que se enfríe para consumirla.
La desinfección favorece la alimentación segura: Revise todo
alimento que haya quedado en su hogar y elimine aquellos que contengan
suciedad, restos de residuos arrastrados por la inundación o cuyos envases
hayan sido muy deteriorados por el agua. Para poder reutilizarlos, lave los
vasos, platos y otros elementos de cocina con detergente abundante.
Para desinfectar ollas y utensilios de metal, hiérvalos por
10 minutos. Se recomienda que deseche las cucharas de madera y los utensilios
de plástico. También es importante que reponga las mamaderas y chupetes de los
bebés. Lave frutas y verduras con agua segura.
Si está amamantando a su hijo, siga haciéndolo. La leche
materna ayuda a generar defensas en los niños. Lave las mamaderas con agua
segura.
Utilice botas y guante de goma durante la limpieza. Limpie a
fondo pisos, paredes muebles y otros objetos usando 1 taza de lavandina C/10
Litros de agua, ventile las habitaciones. Tenga especial cuidado con las
superficies que pueden entrar en contacto con los alimentos, como la mesada,
alacenas, heladera, etc.
Evite que los niños y niñas jueguen en lugares donde haya
restos de agua de la inundación. Lave sus manos frecuentemente y desinfecte o
limpie sus juguetes antes de que vuelvan a utilizarlos. Lo más recomendable es
desinfectar los juguetes con lavandina.
Preste atención a la aparición de arañas, víboras o
escorpiones.
Si tiene cortaduras o llagas abiertas que estuvieron o están
expuestas al agua de la inundación, refuerce su limpieza, lavándolas con jabón
para controlar infecciones. Si una herida presenta enrojecimiento, inflamación
o supuración, busque atención médica y consulte si es necesaria la vacuna
antitetánica.