El problema de los vendedores ambulantes en Tucumán no es nuevo ni tampoco está cerca de solucionarse. Casi a diario en la zona centro de la capital tucumana se producen enfrentamientos entre agentes municipales y los denominados trabajadores de venta directa. De un lado, buscan hacer obedecer –muchas veces en tono patotero- las ordenanzas municipales de libre circulación; por el otro, defienden su única posibilidad de llevar el sustento a casa. Nada justifica la violencia ni de una ni de la otra parte.
Sobre esta situación recurrente, el secretario general de Ambulantes por la Economía Regional (APER), Luis Ocampo, en diálogo con Radio Prensa aclaró que, producto de la necesidad, cada vez son más los que se vuelcan a la actividad, “y esto supone un problema porque desconocen que tienen normativas que respetar que prohíben que nos instalemos en determinados lugares”.
En este sentido, recomendó a todas aquellas personas que por la complicada situación económica se ven empujadas a la venta ambulante, que se acerquen al gremio cuya sede está ubicada en la ex terminal de ómnibus. “Aquí los capacitamos para que sepan adonde pueden instalarse y adonde no, para evitar que ocurran estas cuestiones. No importa si están agremiados o no, no queremos que estén expuestos a este tipo de situaciones que no son beneficiosas para nadie”, remarcó.
Sobre el caso particular ocurrido ayer en el Centro de Salud, y que se viralizó en las redes sociales, Ocampo aclaró que el vendedor desalojado había sido advertido en reiteradas ocasiones. “Se ubico en la puerta del nosocomio, lo cual generaba una obstrucción obvia para el ingreso de las personas y de las ambulancias. Entendemos la necesidad del compañero de trabajar, pero según se nos informó a él supuestamente se le había avisado varias veces que no podía estar allí”, subrayó. Y añadió: “Tenemos que trabajar en los lugares donde están habilitados, en donde no obstruyamos la vía pública. Las normas son claras al respecto y se trata de un ordenamiento que debe ser respetado”.
Por otro lado, Ocampo informó que desde hace años vienen trabajando para regularizar la actividad en el ejido municipal, lo que no podrán hacer sin la aprobación de la FET, ni muchos menos sin el apoyo de la Municipalidad. “Estamos gestionando reuniones con las autoridades municipales para regularizar definitivamente el trabajo del ambulante. Necesitamos una mesa de trabajo con la Federación Económica de Tucumán y el Municipio para que podamos organizarnos y nuestros compañeros puedan trabajar. La necesidad empuja a muchas personas a trabajar como ambulantes y queremos hacerlo bajo un marco de regularidad”, sostuvo.
Para ello, el principal proyecto del APER (ex Sivara) apunta a conseguir, por intervención del gobierno, un espacio físico en la zona céntrica en donde puedan instalarse cientos de vendedores. Algo similar a lo que ocurre en el Bajo, en donde puedan asegurar su puesto de trabajo mediante el pago de un monotributo social.
