La Selección Argentina debutó en el Mundial 2026 y Lionel Messi volvió a brillar, marcando un triplete contra Argelia y convirtiéndose en uno de los máximos goleadores de la historia de las Copas del Mundo. Pero no todos los argentinos gritaron sus tantos al mismo tiempo.
De hecho, siempre hay un vecino que lo grita antes y "spoilea" lo que va a pasar a otro. El fenómeno se vuelve evidente cuando un televidente está mirando un saque de meta intrascendente y, de golpe, escucha el grito desgarrador de su vecino festejando un gol. La frustración es instantánea.
¿Qué pasó? Lo que ocurre "en vivo" no llega al instante a todas las pantallas: la captura y codificación de la señal en la cancha, su transporte a través de los 9000 kilómetros que separan Kansas City de Buenos Aires, más la decodificación y exhibición, requieren tiempo.
Cada uno de estos pasos toma milisegundos o segundos. La suma puede alcanzar el minuto completo. Ese tiempo de retraso entre el momento real y su emisión tiene nombre técnico en la industria: latencia.
En casa lo llamamos "delay", pero el concepto es el mismo. La velocidad con la que se vea el partido depende, generalmente, del medio o la plataforma que se sintonice. Si ambos están prácticamente a la misma distancia del origen de la señal, ¿por qué él recibe las imágenes primero? La respuesta es simple: el método de transmisión marca la diferencia.
La tecnología usada para recibir la señal determina cuánto retraso sufrís. Primero llega la señal a quienes ven el Mundial por televisión abierta tradicional, sin decodificador, con el cable coaxil directo.
Los tiempos, lógicamente, deben entenderse como rangos orientativos, no como valores fijos.
Durante el Mundial es habitual encontrar diferencias de 2 a 8 segundos entre dos usuarios que miran exactamente el mismo canal, simplemente porque usan distintos operadores (Flow, Telecentro, DirecTV, TDA) o dispositivos (Smart TV, celular, Chromecast o navegador).
Además, la calidad de la conexión a Internet y el buffer que aplica cada plataforma de streaming pueden sumar algunos segundos adicionales.
Si bien son solo estimaciones, tal como explicaron algunos expertos en la materia en posteos de redes sociales, las plataformas o canales para ver el Mundial que más "rápido" llegan a cada TV son las siguientes:
Quienes deberían ver primero los goles de Messi son quienes opten por la transmisión de la TV Pública por aire o la TDA: ahí la latencia es de entre 2 y 5 segundos aproximadamente.
En la misma línea debería ubicarse quienes elijan ver los partidos por Telefe a través de una antena (aire).
Luego entrarían los televidentes que siguen los partidos por DSports a través del servicio satelital de DirectTV.
Luego, los usuarios de TyC Sports y Telefe, mediante un servicio de cable pago.
Luego deberían llegar los servicios de streaming, como son los casos de Disney+ y Paramount, quienes en teoría son los que más tarde llegarían las imágenes.
Aunque las plataformas con tecnología de baja latencia mejoran estos números, siguen siendo las más lentas.
Paradójicamente, cuanto más antigua es la tecnología, menor suele ser la latencia.
La televisión analógica (la más vieja) tenía una latencia casi inexistente, de menos de 1 segundo: la señal viajaba por ondas de radio directas, sin digitalización ni compresión, por lo que todo el país veía el gol al mismo instante.
La radio analógica sigue siendo la más rápida
Más allá de la pantalla, existe un sistema imbatible para seguir un partido en tiempo real: la radio analógica tradicional. No tiene digitalización, ni compresión, ni procesamiento complejo. El sonido se monta directamente sobre la onda portadora. Es imposible superarla en velocidad.
Para el hincha purista que no soporta el spoiler del vecino, la radio sigue siendo la mejor opción. Lo cierto es que el impacto más claro de la latencia alta ocurre con las transmisiones deportivas en vivo. El Mundial es el mejor ejemplo./iprofesional.com
