En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), en representación del Gobierno de la Provincia estuvo el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, quien presenció el acto de apertura de sobres licitatorios para la obra del Acueducto de Vipos que se celebró en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos de la Nación. Junto al ministro Abad, estuvieron el secretario de Energía y Servicios Públicos, Martín Viola, y el gerente de la Sociedad Aguas del Tucumán, Marcelo Caponio.
De la licitación participaron 10 empresas oferentes. Se trata de una compulsa pública por el contrato para la realización de una obra cuyo presupuesto asciende a $152.930.847.349,34, según el monto actualizado a agosto del 2025.
El paso siguiente consiste en una evaluación de las propuestas elevadas por las empresas, los antecedentes de cada una y la capacidad para ejecutar las obras en el plazo definido oficialmente. Dicho proceso esta a cargo de una comisión de preadjudicación dependiente de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, que definirá cuál o cuáles de las oferentes llevarán a cabo las tareas. La intención del Gobierno es que antes de que finalice el 2025 se pueda concretar la firma del contrato y dar inicio a los trabajos, que tienen un plazo estimativo de 3 años.
Según definen desde Casa de Gobierno, el Acueducto de Vipos es “una de las obras más importantes que hemos gestionado”. “Es una obra estructural para agua, que viene a beneficiar al Gran San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y Yerba Buena. Una infraestructura que triplica la capacidad de transporte de agua", había expresado este jueves el gobernador Osvaldo Jaldo, al referirse al avance del proceso previa al inicio de la construcción.
En cuanto al impacto que tendrá la obra, el Gobernador detalló: “Es una obra muy importante y decisiva para la provincia de Tucumán en cuanto a la provisión de cantidad y de calidad de agua potable. El acueducto actual de Vipos, que es viejo y tiene más de 20 o 30 años, trae 2.000 metros cúbicos de agua con todas las pérdidas que tiene, y no sé si su capacidad no está al 50% hoy. En cambio, el nuevo acueducto, cuando se lo termine, se va a triplicar: se va a 6.000 metros cúbicos de agua que va a traer de Vipos hacia San Miguel de Tucumán y hacia algunas zonas vecinas del área metropolitana, es decir, Tafí Viejo, Yerba Buena y las comunas cercanas a esa jurisdicción”.
Finalmente, Jaldo destacó la importancia del acompañamiento de los organismos internacionales y la Nación en este proceso: “Lo que se está haciendo a nivel nacional, lo que está decidiendo el BID, lo está haciendo con mucha responsabilidad y eso nos trae mucha tranquilidad. Preferimos esperar una semana más, diez días más, pero cuando se abra el segundo sobre, se adjudique a la empresa merecedora y capaz de llevar adelante semejante obra de provisión de agua potable para los tucumanos. Ustedes saben que en el verano, con las altas temperaturas, siempre falta agua en diferentes barrios de la capital y del interior, y con esto vamos a mejorar de manera sustancial la provisión de agua en Tucumán. Así que la verdad, hay que tener un poquito de paciencia y no tener otro tipo de interpretaciones. Solamente se están cumpliendo los pasos legales y administrativos para que Tucumán tenga una de las obras de agua potable más importantes de la República Argentina”.
La iniciativa se enmarca en el “Programa de Gestión de Recursos Hídricos y Seguridad Hídrica en Argentina”, será financiada a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a cuenta del Estado nacional. El monto original rondaba los $ 127 mil millones, pero al actualizarse por inflación se elevó a $ 152.930 millones. Según fuentes de Obras Públicas, una vez terminada, la obra beneficiará a unos 400 mil tucumanos de varias localidades.
El acueducto de Vipos fue inaugurado en 1932. Los 50 kilómetros de extensión cuentan con la cañería original, que está instalada a ocho metros de profundidad. Estas instalaciones ofrecen un caudal máximo de 1.600 metros cúbicos por hora (m3/h). Sin embargo, informes técnicos efectuados por expertos de la SAT revelaron que, debido al paso de los años y las pérdidas registradas, en la actualidad esta infraestructura hídrica abastece hasta 1.200 m3/h. La idea es que, una vez terminadas las tareas, la provisión de agua potable alcance los 6.000 m3/h.