Desde el inicio del siniestro hace dos semanas, el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) estima que las llamas ya devoraron 14.770 hectáreas de bosque nativo, implantado y matorrales. La reactivación más preocupante se dio durante el mediodía de ayer en sectores estratégicos:
Zonas de mayor actividad: Cañadones de El Trueno, Bahía Las Percas y el campo de Payan Delgado.
Puntos calientes controlados: Se detectó actividad en El Coihue (km 6), Arroyo Las Minas y La Burrada, aunque afortunadamente el fuego no logró saltar hacia las "islas" de vegetación.
Riesgo en poblaciones: Personal de emergencia trabajó intensamente en El Pedregoso y Rincón de Lobos para evitar que las llamas alcancen áreas habitadas.
Un operativo de escala federal
Para frenar el avance del fuego, se ha desplegado un ejército de 252 personas, entre brigadistas de diversas provincias (Chubut, Neuquén, Río Negro), bomberos voluntarios, meteorólogos y personal de fuerzas de seguridad como Gendarmería y el Ejército Argentino.
El despliegue técnico incluye una flota de gran envergadura:
Medios aéreos: Tres aviones hidrantes, un avión anfibio y dos helicópteros Bell 407.
Maquinaria pesada: Topadoras, camiones cisterna y autobombas forestales 4x4.
Logística: Camiones dormitorio, unidades sanitarias, drones para monitoreo y kits meteorológicos portátiles.
Un brigadista en estado delicado
La lucha contra el fuego ha dejado un saldo humano lamentable. Manuel Hidalgo, un brigadista comunitario de 42 años oriundo de Lago Puelo, debió ser trasladado de urgencia en un avión sanitario hacia Trelew. Hidalgo sufrió graves quemaduras mientras combatía las llamas y actualmente se encuentra estable, pero bajo monitoreo constante en una Unidad de Terapia Intensiva.
A pesar del despliegue y los esfuerzos, el origen del incendio sigue siendo materia de investigación y no se ha determinado aún si fue accidental o intencional.
