José “Mellizo” Orellana analizó con dureza la coyuntura económica y social que atraviesa el país, poniendo el foco en el impacto real del ajuste en la provincia. “Lo único que vale es qué siente la calle y qué siente el bolsillo cuando va al supermercado”, disparó el dirigente para contrastar con las cifras oficiales del INDEC. Según su visión, el modelo actual está asfixiando a la clase media y generando una precariedad laboral sin precedentes en el sector privado. El exlegislador sostiene que la gente ya comenzó a notar que “el que me está jodiendo la vida es Milei”, tras cumplirse los plazos para continuar justificando los malos indicadores de su gestión con la herencia recibida.
Respecto al futuro del Partido Justicialista, Orellana fue tajante al exigir una renovación generacional que permita recuperar la confianza del electorado de cara a los próximos comicios. “El peronismo siempre tiene esa capacidad de volver a empezar, pero tiene que presentar caras nuevas y dar lugar a otros”, afirmó con tono autocrítico. Para el dirigente, no alcanza con la experiencia si los candidatos arrastran una imagen negativa que actúa como un ancla hacia el fondo. “Hay compañeros que tienen que decir hasta acá llegué yo”, sentenció, instando a buscar nuevos valores que aporten frescura al debate político tucumano.
Respecto a la búsqueda de esos nuevos perfiles, Orellana sorprendió al proponer a Dante Gebel como una figura con potencial electoral dentro del escenario político. “A veces dicen que no tiene más que un punto hoy, pero ese hombre no tiene nada en contra; si lo podés impulsar, lo podés llevar”, analizó. El dirigente destacó que "Gebel posee un carisma que a muchos políticos les gustaría tener", siendo una cara fresca y sin el desgaste del pasado. “Hoy no alcanza con la experiencia, hay que tener buena imagen y que no pese lo de atrás”, añadió.
En un repaso histórico, el “Mellizo” recordó la irrupción de Néstor Kirchner como un ejemplo de cómo un dirigente desconocido puede transformar el país. “A Kirchner no lo conocía nadie, vino a Tucumán y eran quince personas; la dirigencia peronista no lo estaba acompañando”, relató sobre aquellos inicios. Según Orellana, Kirchner fue un “soñador que descalificaban constantemente”, pero que terminó siendo un líder de líderes que le dijo adiós al Fondo Monetario. “Él soñaba en grande y lo logró; fue un apasionado, un comprometido y un enamorado de la causa”, concluyó con nostalgia.
En su análisis sobre la gestión de recursos, denunció la paralización de la obra pública y el uso de las redes sociales como herramientas de manipulación política nacional. “Miren lo que hicieron: Milei se quedó con la plata, la obra está paralizada y ellos hacen el Tik Tok desde la cloaca”, denunció con indignación. Según Orellana, el Gobierno nacional utiliza “trolls” para atacar a los intendentes mientras la infraestructura básica de los municipios se deteriora por falta de fondos. El dirigente calificó estas maniobras como una “mentira de patas cortas” que busca tapar la falta de inversión estatal en las rutas del interior.
De cara al 2027, Orellana llamó a la unidad del movimiento peronista tras las instancias de primarias para poder superar la barrera del balotaje en futuras elecciones presidenciales. “A mí me van a quitar todo, menos convicción, lealtad y ganas de formar a los dirigentes que van a dirigir a la gente”, aseguró. Confía en que el peronismo presentará una alternativa sólida que deje de esperar el estallido del rival para proponer soluciones concretas a la sociedad. Para el dirigente, el proceso de reacomodamiento ya comenzó y el legado político se construirá con quienes sepan interpretar la sensibilidad popular.