La Coordinación Nacional de ATE ANAC confirmó la reanudación de su plan de lucha tras el vencimiento de la conciliación obligatoria, una tregua legal que no logró acercar posiciones entre el gremio y el Gobierno Nacional. Los trabajadores estatales denuncian que la gestión central incumplió los acuerdos paritarios previos, específicamente en lo que respecta al pago de sumas no remunerativas y su actualización salarial, lo que dejó el escenario listo para una medida de fuerza de alcance nacional.
La huelga golpea directamente el corazón operativo de los aeropuertos, afectando a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). El cese de actividades incluye a controladores terrestres, personal de sanidad, bomberos y operarios de pista, eslabones críticos sin los cuales la seguridad operacional se ve comprometida. Desde el gremio aseguran que la Secretaría de Trabajo nunca tuvo una voluntad real de diálogo, lo que agotó las instancias administrativas y facultó a los trabajadores para avanzar con paros directos que amenazan con paralizar las terminales de todo el país.
El impacto en los vuelos será inevitable, traduciéndose en reprogramaciones y cancelaciones que afectarán a miles de pasajeros de las principales compañías, como Aerolíneas Argentinas, Flybondi y JetSmart. La logística aeroportuaria depende de una coordinación milimétrica en tierra que, ante la ausencia del personal operativo, obliga a las empresas a ajustar sus cronogramas para evitar el colapso en las salas de embarque. En las provincias, y especialmente en destinos de alto tráfico como Tucumán, la incertidumbre ya domina la víspera de los viajes programados.
A la paralización de tareas se sumará un fuerte componente de protesta callejera con una movilización masiva hacia el Aeroparque Jorge Newbery durante la mañana del martes. Esta marcha no solo busca visibilizar el reclamo sindical frente a las autoridades, sino que también complicará severamente el acceso terrestre a la terminal porteña. Los gremialistas afirman que la medida es una respuesta necesaria ante un Gobierno que, según sus palabras, busca "perjudicar a quienes sostienen el sistema" en lugar de resolver el conflicto salarial de fondo.
Ante este panorama, se recomienda a los pasajeros mantener una comunicación constante con sus aerolíneas y verificar el estado de sus vuelos a través de las plataformas digitales antes de dirigirse a los aeropuertos. Dada la congestión prevista en los accesos y la posibilidad de cambios de último momento, la anticipación será clave para quienes no tengan otra opción que viajar. Mientras tanto, el conflicto aeronáutico se suma a una serie de tensiones gremiales que ponen a prueba la capacidad de gestión del Ejecutivo en áreas estratégicas del transporte nacional.
