Frente al significativo aumento de las distintas afecciones respiratorias en la población infantil, la preocupación médica actual se centra en los severos riesgos que implica la peligrosa automedicación cuando aparecen los primeros síntomas. El doctor Julián Nassif, destacado médico pediatra, fue sumamente categórico al respecto de esta problemática: "Cualquiera sea la enfermedad que pueda llegar a padecer una persona, la automedicación indudablemente es sinónimo de muchísimo riesgo", advirtió con enorme énfasis. En lugar de recurrir a esta contraproducente práctica hogareña, el especialista remarcó que siempre debe priorizarse la pronta consulta profesional, sobre todo porque actualmente no solo circula la influenza, sino múltiples patógenos que afectan el aparato respiratorio.
Diferenciar un simple cuadro alérgico pasajero de una verdadera infección viral suele generar dudas recurrentes entre los padres, especialmente ante los bruscos cambios climáticos y térmicos de esta dura temporada de frío. Para esclarecer este complejo y angustiante panorama familiar, el experto indicó que "uno de los aspectos que habitualmente está presente y casi nunca falta cuando hay un cuadro viral de por medio es la presencia de fiebre". Este síntoma principal suele estar invariablemente acompañado por un notorio decaimiento general del paciente pediátrico, alteraciones marcadas en su rutina diaria de juegos y una fuerte disminución en su apetito, constituyendo en conjunto las verdaderas primeras señales de alarma a considerar.
En cuanto a las estrategias operativas concretas para frenar sostenidamente los contagios, el foco médico está puesto en la higiene continua, el entorno del paciente y la correcta y abundante hidratación de los niños afectados. "El lavado de las manos ocupa un lugar preponderante o fundamental", enfatizó el reconocido pediatra, agregando de inmediato que esta simple acción diaria interrumpe de forma muy eficaz la cadena de peligrosa transmisión comunitaria. Asimismo, subrayó la vital y prioritaria importancia de airear los ambientes del hogar y aislar oportunamente al enfermo: "Aislamiento no significa confinar a alguien a un lugar determinado, sino evitar que una persona que está sana tenga contacto con alguien con sintomatología".
Las bajas temperaturas ambientales características de la época y la masiva congregación diaria de alumnos en las distintas aulas escolares conforman hoy un escenario particularmente propicio para la acelerada proliferación y propagación de estos temidos virus. Al respecto de este fenómeno, el doctor Nassif detalló que "mientras más fría sea la estación del año [...] mayor riesgo de mayor circulación viral y por lo tanto de mayores posibilidades de contagio". Ante este innegable y complejo contexto estacional, el facultativo instó fervientemente a las familias a no enviar bajo ningún motivo a los niños a los establecimientos educativos si presentan el más mínimo cuadro febril o de tos, para evitar terminantemente que actúen como rápidos vehículos de diseminación.
Finalmente, la robusta defensa inmunológica preventiva a través del cumplimiento del calendario oficial y la indispensable responsabilidad comunitaria siguen siendo en la actualidad nuestros mejores y más seguros escudos frente a este delicado escenario estacional y social. El especialista recordó que la inmunización es vital y lamentó la extendida actitud desaprensiva que se observa hoy sobre resguardos sanitarios que ya eran bien conocidos: "El uso del barbijo en estas circunstancias vuelve a cobrar importancia", aunque advirtió que obligatoriamente "tiene que ser el que cubra la nariz y la boca [...] porque si lo usamos a la mitad, la función de prevención en nada se cumple".