El directivo no dudó en afirmar que detrás de estas infundadas acusaciones se encuentra José Gigena, su propio hermano, quien fue desvinculado por irregularidades días antes de que iniciara un juicio laboral contra la entidad.
El denunciante no es un afiliado agraviado ni un veedor independiente. José Gigena, fue director médico de la Obra Social durante casi veinte años, cargo del que fue desplazado por decisión del Consejo Directivo de la institución. Esa desvinculación derivó en una demanda laboral cuya presentación formal se realizó el viernes previo a la repércusión mediática. La denuncia pública llegó el domingo. La proximidad entre ambos hechos, lejos de ser una coincidencia, fue señalada por Oscar Gigena como la clave para entender las verdaderas motivaciones detrás de este movimiento.
"No puedo dejar de relacionar ese juicio con esta denuncia", afirmó Gigena, dejando en claro que la institución no está dispuesta a absorber en silencio lo que considera una maniobra de presión.
“Quiero decir que los involucrados en esta denuncia, que son el presidente de la institución, Walter Alú, y el coordinador general, Héctor “Tato” Heredia, conforman conmigo un grupo de trabajo en el que nos desempeñamos desde hace muchos años. Doy fe de su buen honor y que vienen trabajando para llevar adelante, para bien, los destinos de la obra social”, agregó Gigena.
Gigena aclaró que la gravedad de las denuncias no afecta solamente a las reputaciones personales en juego de los directivos: detrás de cada acusación falsa hay familias de trabajadores de prensa que necesitan certezas sobre su cobertura médica. Ellos son las principales víctimas de esta irresponsabilidad.
“Yo me desempeñé y me desempeño desde hace muchos años como trabajador de prensa y por siempre vamos a estar del lado de la verdad y de tratar de esclarecer las cosas. El apego con la realidad es lo que nosotros debemos defender también como comunicadores. La información es un bien social y debe ser tratado con responsabilidad”, agregó.
Gijena resaltó que, tras la denuncia, todos los directivos se pusieron a disposición de la justicia para las investigaciones necesarias. Al mismo tiempo fue categórico al sostener que los beneficiarios de este tipo de denuncias “habría que buscarlos en el ámbito de la competencia de las prepagas y de cobertura salud que vienen desatando una batalla comercial feroz contra la Obra Social de Prensa, la más importante del país en nuestra actividad”.
Pese a esto, Gigena denunció que existe una enorme crisis en el sector por el incumplimiento por parte de la Superintendencia de Salud y del ministerio del área debido a la nula asignación de recursos vinculados a casos de alta complejidad y por falta total de financiamiento.
Por todo esto, frente a las acusaciones, desde la Obra Social, se enfatizó en el trabajo permanente que realiza día a día en beneficio de sus afiliados. La institución presta servicios de salud a miles de trabajadores de prensa y sus familias y sus autoridades advirtieron que este tipo de denuncias sin sustento pone en riesgo directo esa cobertura.
Cada acusación infundada genera incertidumbre entre los afiliados y debilita una estructura que fue construida con años de gestión responsable.