Las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de Presupuesto y Hacienda del Senado avanzaron con dictamen favorable a una serie de proyectos orientados a fortalecer y agilizar el funcionamiento de la Justicia Federal, en particular en las jurisdicciones de Tucumán y Mar del Plata.
La reunión, que se desarrolló en el Salón Arturo Illia bajo la presidencia de los senadores Gonzalo Guzmán Coraita y Agustín Monteverde (ambos de La Libertad Avanza), abordó tres iniciativas que apuntan a descomprimir el trabajo en cámaras federales con alto nivel de litigiosidad.
Uno de los proyectos, impulsado por el senador Maximiliano Abad (UCR), propone la creación de una nueva sala en la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata.
Durante el debate, el presidente de ese tribunal, Alejandro Osvaldo Tazza, expuso sobre la situación crítica que atraviesa el fuero en esa jurisdicción.
El magistrado explicó que la provincia de Buenos Aires cuenta con cuatro cámaras federales: San Martín, La Plata, Bahía Blanca y Mar del Plata, que tiene solo una sala y dos integrantes. Esta última comprende el 40% del territorio bonaerense y tiene 4 juzgados federales de primera instancia, 2 juzgados penales y 2 civiles.
Un juzgado federal en Necochea y uno en Dolores, más dos juzgados federales en Azul y un tribunal oral en lo penal en Mar del Plata.
Señaló que la cámara —creada en 1992— funciona con una sola sala integrada por dos jueces y que actualmente tiene competencia sobre aproximadamente el 40% del territorio de la provincia de Buenos Aires. “La Cámara atraviesa una situación de colapso debido a la incesante cantidad de conflictos que resolver”, dijo Tazza, Según precisó el magistrado, durante el último año ingresaron cerca de 8.900 expedientes, lo que equivale a un promedio de casi 35 causas por día hábil, un volumen que —advirtió— ha llevado al sistema a un estado de “colapso” operativo.
Agregó que desde abril del año pasado se implementó el nuevo Código de Procedimiento Penal, lo que ha generado crear una oficina de gestión y que las audiencias sean personalizadas con la presencialidad de los jueces, lo que lleva a una mayor atención de estas causas.
“Bienvenido el Código -aclaró-, pero en materia penal de nuestra cámara solo ocupa el 10% de los expedientes que ingresan anualmente a la jurisdicción. Este porcentaje hace que tengamos que redoblar los esfuerzos”, agregó el magistrado, para quien “una sala más beneficiaría a todos”: por un lado el personal, y lo justiciable, porque “el 75% de las causas son previsionales y de salud, imagínense la importancia de resolver a tiempo estas cuestiones. Detrás de un expediente, una carátula, hay una persona que está sufriendo”.
Por otra parte, las comisiones analizaron dos proyectos que proponían reformas para la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, con diferencias en sus diseños institucionales.
La iniciativa de la senadora Beatriz Ávila planteaba la organización en salas y la creación de una sexta vocalía, mientras que la presentada por Sandra Mendoza y Guillermo Andrada proponía dividir el tribunal en dos salas de dos integrantes cada una, bajo una presidencia común.
La vocal de la Cámara tucumana, Patricia Marcela Moltini (foto), fue la encargada de exponer sobre la situación regional, destacando que el tribunal abarca no solo los juzgados federales de Tucumán, sino también los de Santiago del Estero y Catamarca.
En ese marco, subrayó la “necesidad imperiosa” de avanzar en una división en salas para mejorar la eficiencia del servicio de justicia. A partir de su intervención, y con el acuerdo de los autores de ambos proyectos, se resolvió unificar las propuestas en un único texto consensuado que permita dar una respuesta más rápida a la sobrecarga de trabajo.
De esta manera, tanto la reforma de la Cámara Federal de Tucumán como la creación de una nueva sala en Mar del Plata obtuvieron dictamen de comisión y quedaron en condiciones de ser tratadas en el recinto del Senado.
La iniciativa forma parte de una agenda más amplia orientada a optimizar el funcionamiento del sistema judicial federal frente al creciente volumen de causas.
“Son dos proyectos con algunas diferencias en su planteo, pero en lo sustancial reflejan la necesidad de dividir la gestión en dos cámaras”, planteó la camarista, quien abogó por compatibilizar ambas iniciativas en un solo proyecto.
Agregó Moltini que “nuestra cámara es muy antigua y se crea en el año 37, con tres integrantes. Ocupa Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, Salta y Jujuy. En 1990 se incorporan dos nuevas vocalías y pasa a integrarse con 5 jueces de cámara”.
Adelantó también que “va a implementarse en marzo el nuevo Código Procesal Penal, con la implementación del sistema acusatorio. Eso ya es un desafío y una dedicación extra”. Y enfatizó que “urge la necesidad de dividir nuestra integración en dos salas”.
Luego señaló que en uno de los proyectos se plasma la división en dos salas integradas con dos miembros y el tercero es presidente y solo intervendría en disidencia y subrogancia. “En el otro proyecto se plantea una alternativa que entiendo sería lo óptimo, porque añade una sexta vocalía. Tendríamos dos salas con 3 integrantes cada una”.
Para Moltini, “se puede optar por una solución intermedia en el sentido de que la ventaja de dividir las salas no representa costo. Una sexta vocalía sí exige una asignación presupuestaria”.
Así las cosas, sugirió hacer una integración progresiva, que se apruebe la división en salas sin costo, a la vez de dejar previsto en el texto la implementación de una sexta vocalía cuando se considere oportuno y el presupuesto lo permita”.
En ambos casos, La Libertad Avanza expresó a través de Patricia Bullrich su disposición a apoyar, con la correspondiente asignación presupuestaria en ambos casos./parlamentario.com
