La profunda devaluación salarial que afecta al cuerpo de educadores de las Universidades Nacionales transformó las dinámicas de la labor pedagógica, desplazando el histórico ideal de dedicación exclusiva en las aulas de la región. La delegada sindical Alejandra Schwartz advirtió que el colectivo de profesionales se encuentra forzado a diversificar sus fuentes de ingresos mediante múltiples empleos informales para garantizar el sustento. "Nosotros articulamos tres, cuatro, cinco trabajos o Uber; menos sueldo también es menos congresos, es menos libros nuevos", diagnosticó la profesora de historia respecto al declive de la formación continua. El agobio financiero se agudiza además por la devaluación de la obra social universitaria, obligando a los docentes a abonar importantes sumas en concepto de plus médico.
La respuesta colectiva ante la falta de cumplimiento de las leyes de financiamiento aprobadas por el Congreso se canalizará mediante un nuevo cese total de tareas académicas por una semana. La huelga sectorial, coordinada a nivel federal por Conadu Histórica, buscará exponer la inviabilidad de sostener la presencialidad regular sin condiciones salariales dignas para el personal de auxiliares. Desde la seccional local confirmaron que las jornadas de protesta no implicarán un abandono del debate, sino la ocupación pacífica del espacio público metropolitano. "Desde Tucumán vamos a hacer una serie de actividades, sobre todo vinculadas a clase pública, una actividad grande en el Centro Herrera para visibilizar", precisó la dirigente gremial.
El proceso de asfixia presupuestaria impactó de manera directa en las variables de permanencia estudiantil, deteriorando los dispositivos de inclusión social que caracterizan a las casas de altos estudios. Las becas económicas destinadas a los alumnos vulnerables se encuentran congeladas en valores nominales que apenas cubren el costo de adquisición de un texto universitario de cátedra. "Treinta y cinco mil pesos es un libro; ¿cómo vos podés sostener una trayectoria educativa sin bancos, sin reactivos, sin los baños en condiciones?", interpeló la referente sectorial. La parálisis presupuestaria también interrumpió los programas gratuitos de análisis de laboratorio y los servicios preventivos de salud mental que brindaba la entidad asistencial ASPE.
La desarticulación programática de la enseñanza superior es interpretada por el gremio como un mecanismo sistemático tendiente a consolidar la segregación socioeconómica y quebrar el principio de movilidad ascendente. Los educadores remarcaron que el sostenimiento de las universidades es el único factor estructural que impide que el origen social determine el destino de los jóvenes. "En la destrucción de la universidad pública lo que se hace es un país con más distancia entre los ricos y los pobres", concluyó Schwartz de forma tajante. El sector docente denunció que la política nacional busca forzar una transferencia brutal de recursos y conocimientos desde la esfera pública hacia los conglomerados de educación privada.