La alianza legislativa y política entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa horas de fuerte turbulencia. El partido conducido por el expresidente Mauricio Macri emitió un tajante documento contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a raíz de las idas y vueltas discursivas del funcionario en torno a la causa judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito.
El detonante del descargo fue la entrevista televisiva que Adorni brindó en la señal LN+. Para la cúpula del partido amarillo, los dichos del ministro coordinador constituyeron una “falta grave” frente a la ciudadanía y las instituciones.
“No tiene ninguna justificación posible decir a los argentinos y al Congreso Nacional que no se ocultó nada y después admitir que sí se hizo. En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo, hay que estar a la altura”, sentenció el PRO en su comunicado oficial.
El factor Macri: una disconformidad de larga data
El duro posicionamiento del PRO expone una grieta que viene profundizándose en la mesa chica del poder. A pesar de sostener su rol como aliado estratégico del modelo económico libertario, Mauricio Macri ha mantenido marcadas diferencias con Adorni desde sus inicios.
La tensión se remonta a finales del año pasado, tras la renuncia de Guillermo Francos a la Jefatura de Gabinete. En aquel entonces, durante una cena privada con el presidente Javier Milei en la Quinta de Olivos, el exmandatario ya había manifestado su explícita disconformidad con el ascenso de Adorni al rol de ministro coordinador.
Presión en el Senado y el fin de un largo silencio
La ofensiva del partido amarillo no se limitó al documento partidario, sino que se trasladó de inmediato al terreno legislativo. Minutos antes de que estallara el comunicado, el jefe del bloque de senadores del PRO, Martín Goerling, había reclamado formalmente la presencia de Adorni en la Cámara Alta para que rinda cuentas.
El reclamo legislativo expuso una fuerte anomalía institucional:
El dato: El Senado no recibe un informe de gestión presencial del Jefe de Gabinete desde el 26 de junio de 2025 (hace prácticamente un año).
La crítica: "Desde que asumió, nunca vino a rendir cuentas, como lo exige el artículo 101 de la Constitución Nacional", fustigó Goerling.
La presión política surtió efecto inmediato. En medio de la tormenta por la denuncia judicial y los reproches de sus aliados, el propio Manuel Adorni debió salir a confirmar que se presentará ante el Senado durante el próximo mes de julio.
Para el PRO, la actitud del funcionario en las semanas venideras será clave para "cuidar el cambio" y evitar episodios que continúen erosionando la confianza pública en el Gobierno.
