El titular de la entidad, Pablo Albertus, confirmó la medida y advirtió que el sector se encuentra en una situación límite debido al incremento desmedido de los costos operativos y una fuerte recesión en el mercado local.
Nuevos valores sugeridos y el peso de los servicios públicos
Las panaderías de la provincia aplicarán un incremento de entre el 2% y el 2,5% sobre todos sus productos, lo que modificará el valor del pan francés, las facturas, masas y especialidades. Con este nuevo esquema de costos, el precio del pan en Tucumán tendrá un piso sugerido de $3.500 y un techo de $4.000 por kilo, dependiendo de la zona y la modalidad del comercio.
Desde la cámara empresaria explicaron que los industriales ya no tienen margen para seguir absorbiendo los gastos fijos. El principal detonante de este reajuste fue el impacto de las últimas boletas de luz y gas, servicios esenciales para el funcionamiento de las cuadras y la cocción diaria. A este panorama tarifario se le suma el encarecimiento constante de la materia prima indispensable, como la harina, la grasa, las margarinas y los combustibles para la distribución.
Persianas bajas y una caída del 40% en las ventas
La preocupación en el sector no solo pasa por el lado de los costos, sino también por un preocupante desplome del consumo. Según los registros del Centro de Industriales, las ventas en los mostradores tucumanos acumulan una caída cercana al 40% en lo que va del año, reflejando que las familias han reducido notablemente la compra de un alimento que es básico en la dieta diaria.
Los empresarios advierten que la combinación de inflación y recesión mantiene a la actividad en un estado crítico, forzando a los comercios medianos y de barrio a reestructurar sus esquemas para evitar el cierre definitivo en un contexto donde el poder adquisitivo de los salarios rinde cada vez menos.
