La Unión Industrial de Tucumán (UIT) emitió un duro documento donde expresó su profunda preocupación por las restricciones y cortes en el suministro de gas natural que afectan de forma directa a las plantas fabriles de la región. De acuerdo con la cámara empresaria, las limitaciones vigentes no solo paralizan las líneas de producción y destruyen la competitividad de las economías regionales, sino que obligan a las firmas locales a abonar tarifas extraordinarias que multiplican de forma escandalosa los costos operativos respecto al resto del país.
Gas a USD 27 contra USD 3: el duro impacto en los costos del NOA
Las especificaciones técnicas aportadas por la entidad que agrupa a los principales establecimientos fabriles tucumanos revelan una distorsión de mercado insostenible para la supervivencia del empleo. Desde la organización señalaron que resulta difícil de comprender que se apliquen limitaciones tan severas al abastecimiento industrial en un contexto climático donde no se registran temperaturas extremas de frío que justifiquen una emergencia de consumo residencial.
A raíz de este estrangulamiento, numerosas empresas tucumanas se ven forzadas a recurrir a cupos de gas importado para evitar el parate total de sus chimeneas. Las planillas de costos reflejan una brecha alarmante:
Tarifa en el Norte Argentino: Las industrias locales llegan a pagar cerca de 27 dólares por millón de BTU por el insumo importado.
Tarifa en otras regiones del país: En el centro y sur de la Argentina, el mismo recurso estratégico de producción ronda apenas los 3 dólares por millón de BTU.
Interrogantes por el negocio energético y el pedido a la Nación
Ante semejante asimetría tarifaria, la UIT planteó un fuerte interrogante institucional dirigido directamente a los despachos de la Secretaría de Energía de la Nación: "¿Quién se beneficia con un esquema que obliga a las industrias a pagar un gas hasta nueve veces más caro?".
El sector fabril exigió absoluta transparencia en la comercialización del recurso y demandó de manera indispensable que los organismos de control y auditoría ejerzan plenamente sus facultades para garantizar un reparto equitativo que no discrimine a las provincias del norte.
Si bien la Unión Industrial destacó y ponderó las gestiones políticas que viene realizando el gobernador Osvaldo Jaldo ante la Casa Rosada para destrabar el ingreso de gas natural y defender los intereses de la producción local, la entidad remarcó que la solución de fondo y el financiamiento de la infraestructura de conectividad dependen exclusivamente de las decisiones del Gobierno nacional.
"La industria no puede ser la variable de ajuste"
La conducción de la UIT concluyó que las empresas y la masa de trabajadores del Norte no pueden seguir soportando las consecuencias de un esquema energético centralista que asfixia la generación de valor. Los industriales advirtieron que para sostener los puestos laborales y proyectar inversiones genuinas se necesitan urgentemente reglas claras, obras de infraestructura integrales y previsibilidad en el mediano plazo. «La industria no puede seguir siendo la variable de ajuste», sentenció con firmeza el comunicado, exigiendo condiciones de competitividad idénticas a las que gozan las plantas ubicadas en las cercanías del puerto de Buenos Aires o de los yacimientos del sur.
