Según el organismo nacional, estas condiciones pueden tener un efecto leve a moderado en la salud, aunque representan un mayor riesgo para niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Por ese motivo, se recomienda evitar la exposición prolongada al frío, usar ropa de abrigo, mantener una buena alimentación e hidratación y prestar especial atención a quienes integran los grupos más vulnerables.
Las autoridades también aconsejan calefaccionar los ambientes de manera segura, ventilar los espacios para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono y mantenerse informado a través de los canales oficiales sobre la evolución de las condiciones meteorológicas.
