Referentes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) de Tucumán se congregaron frente a Casa de Gobierno para denunciar "el estado de abandono" que padecen algunas instituciones educativas de la provincia. Los jóvenes, que según contaron vienen realizando un relevamiento minucioso en diversos colegios, aseguran que las carencias son sistemáticas y que las necesidades básicas de los alumnos no están siendo satisfechas. Sofía Rivadeneira, representante de la organización, subrayó el carácter urgente de la medida señalando: “Nosotros presentamos un comunicado dirigido a la provincia reclamando las condiciones de nuestras escuelas que sufren un abandono tremendo desde hace años”.
La protesta busca romper con lo que los estudiantes califican como un discurso oficial carente de realidad. Mientras el gobierno sostiene que la educación es una prioridad, los alumnos señalan que la situación cotidiana en las aulas contradice dicha postura. Rivadeneira fue contundente al denunciar la intención detrás de la gestión actual, afirmando: “Ante un discurso un poco amarillista, un poco engatuzador de que en el gobierno la educación está siendo una prioridad, venimos acá a demostrar que no”. Según los manifestantes, el desfinanciamiento es tan profundo que incluso los directivos se ven imposibilitados de brindar respuestas mínimas por falta de presupuesto para reparaciones o mantenimiento esencial.
Más allá de la cuestión estructural, los testimonios revelaron condiciones alarmantes sobre el servicio de comedor escolar, un punto que afecta directamente la salud de los jóvenes. Luna Nazur, otra de las estudiantes presentes, detalló las deficiencias del complemento alimenticio: “En mi escuela, los sándwiches son secos, vienen con moscas muertas la mayoría, y eso no es humano para que los chicos comamos”. Estas denuncias se suman a la falta de gabinetes psicopedagógicos suficientes para abordar problemáticas como la violencia y el acoso escolar, áreas que, según la UES, carecen del acompañamiento profesional necesario para garantizar un entorno seguro y digno de aprendizaje.
La organización estudiantil también cuestionó la disparidad en la respuesta del Estado ante los reclamos. Si bien reconocieron que algunos casos específicos fueron atendidos tras movilizaciones previas, sostienen que estas acciones fueron aisladas y no representan una solución integral. Rivadeneira advirtió sobre la estrategia del gobierno al gestionar estas crisis: “Nosotros respondemos que no hay una idea genuina de poder saciar esa demanda, sino de comprar nuestro silencio callando las manifestaciones populares”. Para los estudiantes, la falta de inversión en educación contrasta llamativamente con la asignación de recursos para otros fines, como la expansión del sistema penitenciario en la provincia.
Finalmente, los representantes estudiantiles confirmaron que mantendrán su postura apartidaria y su presencia en las calles hasta obtener una respuesta real, más allá de la posibilidad de una audiencia formal. La UES enfatiza que el derecho a la educación es el pilar de su lucha y que no se verán satisfechos con medidas temporales o promesas vacías. Ante la consulta sobre la continuidad de sus acciones, la referente concluyó: “La lucha de la expresión popular se debe mantener y no se debe doblar tan fácil con una audiencia; el reclamo no va a terminar y no vamos a dejar de salir a las calles”.