07.07.26
Martes | 00:47

Industrias tucumanas denuncian sobrecostos en el gas y alertan por la pérdida de empleos

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El sector industrial de la provincia atraviesa una etapa crítica debido a la falta de suministro de gas y la disparidad de precios, lo que amenaza la continuidad de las fuentes de trabajo genuinas.
La crisis energética golpea con fuerza al entramado industrial tucumano, obligando a las empresas a realizar esfuerzos extraordinarios para mantener su operatividad. Según Florencia Andreani, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina de Tucumán, la compra de Gas Natural Licuado (GNL) para evitar la paralización de plantas ha implicado un costo insostenible en comparación con los valores de origen. “Estamos pagando 18 o 19 dólares en Tucumán cuando en Vaca Muerta cuesta 3; algo no claro está sucediendo en el camino y no tenemos esa información”, denunció. Esta brecha de precios impacta negativamente en la competitividad y en la capacidad de producción diaria de las industrias locales.

La situación es particularmente grave para aquellos ingenios que no cuentan con fuentes de energía alternativas, como el bagazo en condiciones óptimas, lo que ha derivado en la parálisis de varias plantas. La inactividad forzosa no solo afecta a los empresarios, sino que impacta directamente en el bolsillo de los trabajadores temporarios. “Entre el clima que no ayuda, la falta de gas y el jornal de la gente, los trabajadores cobran por hora trabajada y han estado sin trabajar mucho tiempo”, advirtió la dirigente industrial, enfatizando que esta parálisis destruye el vínculo laboral formal.

Desde la Unión Industrial, cuestionan la falta de un plan energético nacional claro y exigen la reactivación de obras fundamentales, como la reversión del Gasoducto del Norte, que actualmente se encuentra paralizada. “No tenemos claridad sobre cuál es la matriz energética que va a abastecer a las industrias y a los hogares; esa es una deuda pendiente del gobierno de la nación”, señaló. La falta de infraestructura, sumada a la ausencia de políticas federales equitativas, sitúa a las empresas tucumanas en una posición de vulnerabilidad extrema frente a los costos logísticos.

El escenario social se vuelve más sombrío ante la imposibilidad de reabsorber a los empleados cesanteados. La referente del sector explicó que, una vez que el personal queda fuera del sistema formal, las posibilidades de reubicación son escasas, ya que el sector minero o nuevos proyectos no ofrecen una solución inmediata a la crisis ocupacional actual. “El que queda fuera hoy está muy difícil que consiga reubicarse; no estamos trabajando en planes de capacitación ni hay políticas claras de reinserción laboral”, lamentó Andreani al analizar el impacto regional.

Finalmente, aunque el gobierno provincial mantiene un acompañamiento constante ante la crisis por entender que la industria es el motor de la mano de obra genuina, las herramientas son limitadas. La incertidumbre sobre la continuidad de los procesos productivos persiste mientras las industrias tucumanas aguardan medidas de fondo que aseguren el suministro a precios razonables. “El reclamo no va a terminar porque nuestra lucha es por el trabajo y la dignidad de quienes mueven la economía de nuestra provincia”, concluyeron desde el sector ante la urgencia de una solución definitiva.