La vicepresidenta Victoria Villarruel aterrizó cerca de las 23 en el aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo para participar del acto central del Día de la Independencia que se desarrollará en la Casa Histórica desde la 0 de este jueves. Fue recibida por el vicegobernador Miguel Acevedo, quien la escoltará hasta Casa Histórica.
La presidente del Senado, completamente alejada de la estructura de La Libertad Avanza, llegó en soledad, tal como lo había anticipado el ministro de Gobierno, Regino Amado. "Está confirmado también que viene la vicepresidenta en otro vuelo. Ese ya es un tema nacional que tendrán que resolverlo o manejarlo como ellos dispongan. Desde Presidencia y desde la Vicepresidencia cada uno tiene su personal de seguridad, ceremonial y prensa, así que ella se va a mover de forma particular con la comitiva que la acompañe", había afirmado temprano el funcionario.
Antes de partir hacia nuestra provincia, Villarruel aprovechó la ocasión para mandar un mensaje político a su compañero de fórmula en 2023. Lo hizo a través de una columna publicada en La Gaceta y de un posteo en redes sociales, donde reivindicó la soberanía nacional y dejó críticas implícitas a la orientación del Gobierno.
El mensaje de la vicepresidenta fue mucho más allá de la fecha patria. Villarruel aprovechó el aniversario de la Independencia para hablar de soberanía, de la influencia de otros países en las decisiones de Argentina y del papel que debería tener el Estado para cuidar los recursos estratégicos. Es una mirada que hace tiempo la distancia de Milei.
Villarruel parte de una frase del Acta de la Independencia. Allí recuerda que los diputados de 1816 declararon la independencia de España y de “toda otra dominación extranjera”. Desde esa idea salta al presente y deja una definición que difícilmente pase inadvertida dentro del propio Gobierno. “Difícilmente podamos hablar de una verdadera libertad si nuestra agenda legislativa se limita a subordinar el diseño de nuestro marco jurídico a normativas o intereses foráneos”, escribió.
El planteo llega cuando Javier Milei convirtió el alineamiento con Estados Unidos en uno de los ejes de su política exterior y exhibe una relación de respaldo político casi incondicional con Donald Trump. Sin nombrarlos, la vicepresidenta cuestionó la idea de adaptar las leyes y las decisiones del país a intereses externos y volvió a marcar distancia de la estrategia que impulsa la Casa Rosada.
En otro tramo de la columna, Villarruel sostiene que los recursos energéticos, mineros y tecnológicos deben servir para impulsar el desarrollo argentino y no quedar sujetos a intereses extranjeros.
También afirma que esa riqueza tiene que traducirse en más industria, más trabajo y un crecimiento que alcance a las provincias. En la misma línea, defiende la producción nacional y sostiene que el avance tecnológico solo tiene sentido si mejora la vida de la población y genera empleo.
Un nuevo mensaje en medio de la interna
Horas antes de la vigilia por el 9 de Julio, Villarruel volvió a enviar un mensaje político. En X recordó la derrota británica durante las Invasiones Inglesas y homenajeó a quienes “rechazaron la dominación extranjera”.
La definición quedó en las antípodas del discurso de Milei, que convirtió el alineamiento con Estados Unidos en una de las marcas de su gobierno. Sin nombrarlo, la vicepresidenta volvió a poner sobre la mesa hasta dónde puede llegar la cercanía con una potencia extranjera sin afectar la soberanía que reivindica en su mensaje por el 9 de Julio.
