En un procedimiento que marca el cierre de uno de los operativos antidrogas más importantes del año en la provincia, se llevó a cabo la destrucción total de 470 kilos con 470 gramos de cocaína. El cargamento había sido secuestrado el pasado mes de junio durante un control vial en el departamento Simoca.
La quema del estupefaciente se materializó tras un oficio judicial emitido por el Juzgado Federal de Tucumán Nº 1, que ordenó el traslado inmediato y la posterior incineración de las sustancias.
El origen del secuestro: un control clave en la Ruta 157
El histórico decomiso tuvo lugar semanas atrás, cuando efectivos del Escuadrón 71 “Aguilares” de Gendarmería Nacional realizaban un operativo de prevención activa sobre la Ruta Nacional N° 157.
En esa oportunidad, los uniformados interceptaron una camioneta conducida por un hombre mayor de edad. Al requisar el vehículo, los gendarmes detectaron el monumental cargamento de cocaína, el cual quedó inmediatamente a disposición de la Justicia Federal junto con la detención del conductor.
Operativo de traslado e incineración
El proceso de destrucción se realizó bajo rigurosas medidas de seguridad y protocolos sanitarios:
Custodia estricta: La droga fue retirada del asiento de la Unidad de Gendarmería en Aguilares bajo un severo esquema de preservación de la cadena de custodia para evitar cualquier tipo de desvío o alteración.
Destino final: El cargamento fue trasladado hacia las instalaciones de la planta de tratamiento de residuos de la empresa "9 de Julio S.A.", ubicada en la localidad de Los Vázquez.
Supervisión: La quema del estupefaciente se realizó en presencia de representantes del Juzgado Federal interviniente, autoridades de la fuerza de seguridad y testigos civiles, garantizando el cumplimiento de los protocolos legales y de preservación ambiental vigentes
