La histórica victoria de la Selección Argentina por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 no solo desató la locura en las calles, sino que también tuvo una fuerte caja de resonancia en el arco político nacional. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, volvió a encender la polémica al asociar de manera directa el triunfo futbolístico con la Guerra de Malvinas de 1982.
Apenas consumado el pase a la final del equipo dirigido por Lionel Scaloni, la titular del Senado utilizó sus redes sociales para celebrar el resultado con una fuerte carga simbólica y nacionalista.
Un festejo con imágenes de 1982
A través de sus cuentas oficiales, Villarruel felicitó a los autores de los goles de la victoria y dejó en claro que, para ella, el enfrentamiento trascendía lo estrictamente deportivo:
"¡Argentina finalista del mundo! Gracias, Enzo; gracias, Lautaro; gracias, Selección argentina por darnos una alegría más. ¡No era un partido más!", escribió la vicepresidenta.
La publicación no pasó desapercibida debido al contenido audiovisual que la acompañaba: un video con imágenes de soldados conscriptos y militares argentinos durante el conflicto bélico de 1982 en las Islas Malvinas, donde se los ve marchando y realizando gestos desafiantes ante las cámaras.
La previa: "Piratas usurpadores e invasores"
Este posteo de celebración llegó para coronar una postura que la vicepresidenta ya había marcado con fuerza en la previa del partido, generando un fuerte revuelo diplomático y político por la dureza de sus términos.
La noche del martes, Villarruel había anticipado su rechazo a cualquier tipo de "corrección política" a la hora de vivir el encuentro ante el seleccionado inglés:
Duras calificaciones: En su mensaje previo, tildó a los británicos de "piratas usurpadores" e "invasores".
La mística del cruce: Sostuvo que enfrentar a Inglaterra "es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores".
Promesa de soberanía: Cerró su descargo asegurando que "hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro".
Con este nuevo episodio, la vicepresidenta reafirma su perfil de confrontación discursiva en temas de soberanía nacional, utilizando la pantalla del éxito mundialista de la Selección para reinstalar en la agenda pública el histórico y sensible reclamo por las Islas Malvinas.
