En el marco de las visitas pastorales que la Iglesia local lleva adelante en las parroquias tucumanas, el arzobispo monseñor Carlos Sánchez visitó la sede del Poder Ejecutivo para impartir su bendición a los trabajadores y funcionarios de la administración pública. La presencia del prelado en la Casa de Gobierno respondió a la delimitación territorial de la catedral primada, un espacio que el clero considera estratégico por la toma de decisiones que impactan en toda la provincia. Al respecto, el máximo referente eclesiástico explicó que "desde hace tres años vengo haciendo las visitas pastorales en la diócesis y este año nos tocó la catedral, por eso venimos a traer la alegría del evangelio a un lugar donde se discierne para asistir a tanta gente".
Durante el recorrido por las distintas dependencias estatales, la máxima autoridad de la Iglesia tucumana dirigió un mensaje centrado en la unidad, la responsabilidad comunitaria y el fortalecimiento del trabajo cotidiano en favor de la sociedad. La comitiva religiosa compartió momentos de oración con el personal administrativo, destacando el valor intrínseco del esfuerzo diario que realiza cada empleado estatal en sus respectivos puestos de servicio público. Respecto al sentido espiritual y comunitario del encuentro pastoral en la sede gubernamental, Sánchez remarcó que "pedimos al Señor que los ilumine y fortalezca a todos los que aquí trabajan, en un gesto de cercanía con cada una de las realidades de quienes pasan muchas horas de su día en este lugar".
En un segundo tramo de su contacto con la prensa, el arzobispo brindó precisiones sobre la esperada llegada del Santo Padre a la República Argentina y aclaró los motivos por los cuales el itinerario oficial no incluirá una parada en suelo tucumano. El prelado confirmó que el Santo Padre se concentrará únicamente en Buenos Aires, Córdoba y Luján debido a las estrictas determinaciones logísticas dispuestas por la Curia Romana para la gira sudamericana. Frente a las consultas periodísticas por los rumores de una escala técnica previa en la provincia, monseñor Sánchez puntualizó que "la agenda la maneja Roma en la Secretaría de Estado y nos tenemos que sujetar a eso; nosotros hicimos sugerencias, pero tenemos que estar contentos de que el Santo Padre venga a la Argentina".
Ante la imposibilidad de que los fieles tucumanos puedan recibir de manera directa al máximo líder pontificio en la provincia, la Iglesia local impulsará una campaña de cobertura mediática integral para transmitir los encuentros litúrgicos a cada hogar. La comisión eclesiástica nacional de medios coordinará la difusión de las ceremonias oficiales en Luján, Córdoba y Buenos Aires a través de múltiples plataformas audiovisuales de alcance federal. Proyectando el impacto espiritual de la gira apostólica en la comunidad creyente, Carlos Sánchez concluyó que "si no podemos ir a su encuentro en esos lugares, el propósito es abrir las puertas de nuestro hogar mediante los medios para escucharlo y permitir que León se haga presente con su pastoreo en cada rincón del país".