De acuerdo con las primeras informaciones recabadas, la revuelta se habría originado a raíz de un presunto intento de ingresar sustancias estupefacientes a la dependencia policial. Esta situación generó un cruce que rápidamente escaló en tensión dentro de los calabozos y áreas de alojamiento de detenidos.
Los vecinos de las inmediaciones alertaron sobre momentos de extrema preocupación al reportar haber escuchado detonaciones de armas de fuego provenientes del interior y los alrededores del edificio policial desde el inicio del motín.
Descartan incendio y confirman operativo
En medio del caos y la incertidumbre que se apoderó del sector, circularon versiones iniciales sobre un posible incendio dentro de la comisaría. No obstante, esta información fue rápidamente desmentida por el cuerpo de Bomberos Voluntarios, quienes aclararon que no se registraron focos ígneos y que las llamas sólo formaron parte de amenazas de prender fuego por parte de los internos.
Ante la gravedad de los hechos, se desplegó un importante operativo de seguridad que incluyó la intervención de personal de Infantería. Fue precisamente en el marco de estas maniobras para retomar el control de la dependencia que uno de los uniformados resultó lesionado.
Las autoridades policiales y judiciales continúan trabajando en el lugar para esclarecer por completo las circunstancias del hecho y restablecer el orden definitivo en la seccional.
