La confirmación de un paro de colectivos para todo el interior del país por parte de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) encendió la alarma en Tucumán. La medida fue dispuesta por el consejo directivo nacional del gremio tras fracasar una nueva audiencia paritaria con la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). En la provincia, el secretario general de UTA, César González, ratificó el acatamiento estricto a la directiva nacional.
La advertencia de Osvaldo Jaldo
El gobernador de la provincia manifestó un contundente rechazo a la paralización del servicio de transporte en el territorio tucumano, señalando el impacto financiero que asume el Estado provincial para sostener las tarifas y frecuencias:
Derecho de huelga vs. esfuerzo fiscal: Si bien reconoció el marco constitucional de la medida, remarcó que el Gobierno provincial realiza erogaciones permanentes para mantener el funcionamiento del sistema.
Reserva de acciones legales: Advirtió que la falta de prestación del servicio habilitará al Poder Ejecutivo y a la Municipalidad a adoptar medidas administrativas y regulatorias en el marco de la legislación provincial.
«No estamos dispuestos a aceptar un paro. Pedimos que si se toman medidas extremas que se hagan cargo los responsables, porque nosotros vamos a acompañar en la medida que se cumpla el servicio, sino están liberando a la Provincia y al municipio para tomar decisiones dentro de las leyes y la Constitución provincial».
La postura del Municipio capitalino
En la misma línea, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, cuestionó la oportunidad de la protesta y resaltó la regularidad en el envío de los aportes municipales:
Cumplimiento de compromisos: Afirmó que la Municipalidad efectúa las transferencias financieras acordadas «en tiempo y forma todos los meses».
Servicio esencial: Sostuvo que el transporte público resulta indispensable para la asistencia a establecimientos educativos y lugares de trabajo.
Llamado al consenso: Señaló que no fueron notificados formalmente de la medida e instó a no perjudicar a los usuarios en la negociación salarial: «Que no se corte el hilo por lo más débil, que es la gente que necesita el transporte».
