Un cierre histórico y condiciones extremas
El tránsito por el principal corredor que une Argentina con Chile permanece suspendido desde el pasado 14 de julio, superando ampliamente la marca de 2023, cuando el paso estuvo cerrado durante 26 días consecutivos.
A pesar de que la Ruta Nacional 7 se encuentra despejada de nieve a la altura de la boca del túnel gracias al operativo de Vialidad Nacional, los fuertes vientos —con ráfagas de entre 100 y 160 km/h— y las constantes nevadas impiden la habilitación del tránsito. El Servicio Meteorológico Nacional emitió nuevas alertas amarillas y naranjas por nevadas en la Cordillera de los Andes para este fin de semana.
Las acumulaciones de nieve en algunos sectores alcanzaron los 4 metros, afectando a lo largo de las últimas semanas unos 80 kilómetros de traza entre Punta de Vacas y Las Cuevas, el registro más grave para la región desde 2008.
Impacto logístico y miles de vehículos a la espera
La congestión vehicular afecta gravemente al sector logístico:
En Mendoza: Hay entre 1.800 y 2.000 camiones varados distribuidos en el Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata, estaciones de servicio y bases de empresas.
En Neuquén: Los pasos alternativos como Pino Hachado y Cardenal Samoré operan con limitaciones, registrando otros 1.700 camiones que buscan cruzar hacia el vecino país.
Se estima que, una vez habilitado el Cristo Redentor, se acumularán unos 4.000 camiones listos para cruzar de manera simultánea.
Fuerte cruce y reclamos del sector empresarialAnte la prolongación del corte, el sector empresario elevó duras críticas contra la gestión oficial. Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), denunció la falta de operatividad y transparencia en la zona:
“Hoy quisimos ir más allá de Puente del Inca para conocer el estado de la ruta, pero Gendarmería nos impidió el paso. No quieren que veamos la inoperabilidad. Las máquinas están rotas y los departamentos viales no operan como deberían”, disparó el dirigente.
El impacto económico del cierre es millonario: según cálculos de Aprocam, cada camión retenido genera pérdidas de entre USD 450 y USD 600 diarios. Ante esto, muchas empresas desviaron cargas hacia el sur, sumando hasta 2.000 kilómetros adicionales de recorrido en comparación con los 400 kilómetros habituales entre Mendoza y Santiago de Chile.
Desde la entidad empresaria solicitaron que, al momento de destrabar el paso, se priorice una habilitación exclusiva para camiones durante los primeros días con el fin de descomprimir de forma acelerada la crítica situación logística en la alta montaña.
