La acusación se formalizó durante una audiencia de formulación de cargos y requerimiento de medidas de coerción. Por parte de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo de Carlos Sale, intervino el auxiliar de fiscal Alejandro Andole, quien le atribuyó a Décima el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, cometido con exceso en la legítima defensa de tercero, en calidad de autor.
Cómo ocurrió el hecho
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el episodio se registró el 12 de febrero de 2026, cerca de las 23:30, en las inmediaciones de calle Venezuela al 1600.
En ese momento, la hija del policía y su pareja llegaron al lugar en motocicleta y fueron interceptados por tres sujetos armados.
Entre los sospechosos se encontraba Romano, quien habría apuntado contra la mujer para exigirle la entrega del rodado.
Gustavo Décima, que circulaba detrás de ellos en otra motocicleta, advirtió la situación, se identificó como personal policial y dio la voz de alto. Los asaltantes huyeron del lugar llevándose un bolso de la víctima.
Posteriormente, mientras los sospechosos escapaban por la calle Lucas Córdoba, el policía efectuó tres disparos con su arma reglamentaria calibre 9 milímetros con el objetivo de impedir que regresaran.
La fundamentación de la Fiscalía
La propia investigación fiscal reconoció que Décima actuó inicialmente en defensa de su hija y de su yerno. Sin embargo, la acusación sostuvo que, al disparar, excedió la necesidad racional del medio empleado para repeler la agresión previa.
Según se determinó en la causa, uno de los proyectiles impactó contra una superficie resistente, lo que modificó su trayectoria y desprendió el encamisado, alcanzando a Romano por la región dorsal derecha. La herida provocó una hemorragia masiva, hemotórax y neumotórax hipertensivo, causándole la muerte poco después.
Medidas judiciales
Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal solicitó la imposición de medidas de coerción de menor intensidad y el cumplimiento de reglas de conducta por el plazo de seis meses, al considerarlas proporcionales para garantizar el normal desarrollo del proceso judicial. Finalmente, el juez interviniente hizo lugar al pedido del MPF.
Legítima defensa y exceso
En el ámbito del derecho penal, el exceso en la legítima defensa ocurre cuando una persona repele una agresión ilegítima utilizando un medio que supera la necesidad racional de la defensa, un aspecto central que la Justicia evaluará durante el avance de la investigación.
