Hay lugares donde la historia se puede tocar, donde la naturaleza invita a quedarse y donde la fe se convierte en un camino que atraviesa generaciones. Trancas reúne esas tres dimensiones y busca transformarlas en nuevas oportunidades para su comunidad.
Con ese objetivo, el presidente del Ente Tucumán Turismo (ETT), Domingo Amaya, y la vicepresidenta del organismo, Inés Frías Silva, visitaron distintos atractivos del municipio y mantuvieron una jornada de trabajo junto al intendente Antonio Moreno, el legislador Roberto Moreno, equipos técnicos de la municipalidad y representantes del ETT.
El recorrido incluyó el Camping El Boyero, espacio recreativo rodeado de naturaleza que cuenta con servicios para recibir visitantes; la histórica Villa Vieja de Trancas, donde se conserva el templo del Sagrado Corazón, Monumento Histórico Nacional y testimonio de acontecimientos fundamentales de la historia tucumana; y, especialmente, el Pozo de San Francisco Solano, uno de los principales exponentes del turismo religioso de la provincia.
Un pozo, una historia y una fe que atraviesa fronteras
A pocos kilómetros del centro de Trancas, el Pozo de San Francisco Solano es uno de los sitios de mayor significación religiosa de Tucumán.
La tradición cuenta que, durante una época de intensa sequía, el santo hizo brotar agua al golpear la tierra con su bastón. Desde entonces, el lugar se convirtió en un espacio de peregrinación y encuentro para quienes llegan a agradecer, pedir por sus seres queridos o renovar su fe.
En el último tiempo, la historia del pozo trascendió las fronteras de la provincia y alcanzó repercusión en medios nacionales. Esta renovada atención representa también, explican las autoridades, una oportunidad para fortalecer el turismo religioso, uno de los segmentos que el ETT viene desarrollando dentro de la oferta provincial y que encuentra en Trancas uno de sus puntos más significativos.
“Trancas tiene un gran potencial de desarrollo y crecimiento a través de la actividad del turismo. Y qué mejor hoy que estamos en este lugar santo, un lugar de oración, donde la gente viene a través de San Francisco Solano a llegar a Dios y conseguir sus propósitos fundamentales”, destacó Amaya.
La visita también permitió poner en valor la riqueza histórica de Villa Vieja, antiguo emplazamiento de Trancas y escenario de acontecimientos vinculados con la Independencia y la historia política y cultural de Tucumán.
Allí se encuentra el Templo del Sagrado Corazón, construido sobre los cimientos del antiguo templo de la villa y declarado Monumento Histórico Nacional. Sus muros fueron testigos del fusilamiento de Bernabé Aráoz, primer gobernador de Tucumán, y del bautismo de la célebre escultora tucumana Lola Mora.
También se recorrió El Boyero, uno de los espacios recreativos de Trancas, que ofrece una alternativa vinculada con la naturaleza y el disfrute al aire libre, con instalaciones destinadas a recibir visitantes.
Para Frías Silva, la recorrida permitió dimensionar las posibilidades que tiene el turismo para generar nuevas oportunidades en el territorio: “Trancas tiene la posibilidad de poner en valor no solo su historia, sino de darle una nueva oportunidad a su gente, nuevas oportunidades y nuevas alternativas”.
Durante la jornada se planteó la necesidad de avanzar en una agenda conjunta entre el Gobierno provincial, el Ente y el Municipio de Trancas para mejorar, acondicionar y potenciar los atractivos, con especial atención en aquellos vinculados al turismo religioso y al patrimonio histórico.
En ese sentido, Moreno, legislador provincial y exintendente de Trancas, destacó el impacto que puede generar el crecimiento de la actividad: “Al unirnos a la fe nos une una esperanza, y una esperanza hacia un futuro mejor. En Trancas todo el mundo sabe de esto que ahora se hizo mundialmente conocido: la fe y las aguas mansas, curativas de San Francisco Solano, el milagro que hizo acá”.
La apuesta turística de Trancas se complementa, además, con una identidad productiva propia. La localidad forma parte de una de las principales zonas de producción láctea del norte argentino, con una tradición vinculada a la elaboración de quesos, quesillos y otros productos regionales, que también pueden integrarse a la experiencia turística del destino.
La recorrida fue, en definitiva, un primer paso para seguir pensando Trancas como un destino donde la fe, la historia, la naturaleza y la producción se encuentran. “Pudimos contemplar el entusiasmo que tiene toda la gente, lo que ha transmitido el intendente, junto con el legislador y toda su gente. Creo que de eso se trata: comprometerse, trabajar y empezar a avanzar”, concluyó Amaya./Ente Tucuman Turismo
