La casa de subastas Heritage Auctions concretó la venta del balón oficial con el que la Selección Argentina venció 2-1 a Inglaterra en el Estadio Azteca.
La puja comenzó con una base de 2,5 millones de dólares y cerró en 3,35 millones, sumando una nueva reliquia deportiva al mercado internacional de coleccionismo.
La pieza fue presentada con un respaldo de autenticidad validado por análisis fotográficos y una carta del árbitro tunecino Ali Bennaceur, quien conservó la pelota durante más de tres décadas amparado en el protocolo FIFA de la época.
Detalles de la venta y comparativa de mercado
Aunque la casa de subastas catalogó la pieza como uno de los objetos más trascendentes en la historia del deporte, la cifra conseguida se ubicó por debajo de otros hitos del coleccionismo:
Expectativa vs. Cierre: Los organizadores proyectaban alcanzar una oferta cercana a los 10 millones de dólares, impulsados por el valor simbólico de los cuatro minutos que abarcaron "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo".
La camiseta de 1986: La indumentaria utilizada por el astro argentino en ese mismo encuentro mantiene el récord dentro de sus reliquias personales, tras haber sido subastada en 2022 por casi 9,3 millones de dólares en Sotheby's.
Récords globales de coleccionismo: El monto final de la pelota quedó por debajo de otros remates deportivos recientes, como la bola del cuadrangular 50 de Shohei Ohtani (USD 4,39 millones) o la camiseta de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932 (USD 24,12 millones).
