El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, confirmó que los dos acusados por el crimen del agente Kevin Samuel Rueda ya fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia.
En diálogo telefónico con Omar Nóblega, en Los Primeros, señaló que ahora la investigación deberá avanzar para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades de los involucrados.
Según indicó Girvau, ambos detenidos cuentan con antecedentes penales y uno de ellos se encontraba bajo arresto domiciliario al momento del crimen. El jefe policial cuestionó duramente el historial de los sospechosos y sostuvo que ya habían tenido reiterados conflictos con la Justicia. “Da mucha bronca que tengan antecedentes, que ya tengan antecedentes por homicidio, que hayan estado presos infinidad de veces”, afirmó.
El jefe de la Policía también se refirió a las circunstancias en las que murió Rueda y sostuvo que, desde su perspectiva, el joven agente fue víctima de un ataque especialmente violento. “Prácticamente lo ejecutaron”, expresó Girvau, quien remarcó que la motocicleta por la que se habría producido el ataque no era, según su descripción, un vehículo de alta cilindrada ni de elevado valor.
Con evidente conmoción, Girvau destacó además la historia personal del agente asesinado. Recordó que Kevin era un joven del interior, integrante de una familia humilde, trabajadora y honesta, y que se encontraba realizando su carrera como oficial de Policía. “Podía haber sido cualquier joven, cualquier persona”, sostuvo al cuestionar a quienes protagonizan hechos delictivos violentos.
Las declaraciones más fuertes del jefe policial estuvieron dirigidas al proceso de reinserción de personas con antecedentes. “No se pueden reinsertar a la sociedad, son inservibles para esta sociedad porque vienen de un ambiente delictivo, vienen de una familia de delincuentes”, manifestó.
También hizo referencia a quienes ingresan al sistema penitenciario y luego recuperan la libertad pese a haber atravesado procesos de detención.
Finalmente, Girvau confirmó que los dos acusados permanecen detenidos y serán trasladados al complejo penitenciario de Benjamín Paz, mientras continúa la investigación judicial por el homicidio de Kevin Rueda.
El jefe policial reconoció además la impotencia que genera que un joven agente haya perdido la vida en estas circunstancias y remarcó que ahora será la Justicia la encargada de avanzar sobre las responsabilidades penales de los detenidos.
