En el marco de un contexto social crítico, la referente del Colectivo Ni Una Menos, Alejandra del Castillo, alertó sobre la persistencia y agudización de los casos de extrema violencia en el país. La activista señaló que las estadísticas nacionales continúan reflejando cifras alarmantes que se sostienen sin tregua a lo largo de los distintos períodos. "Hablamos de que una mujer es asesinada cada 32 o 35 horas, manteniendo niveles alarmantes que tampoco reflejan del todo lo que está sucediendo", sostuvo al aire de Prensa Multimedios.
Asimismo, Del Castillo vinculó este escenario con la proliferación de discursos negacionistas y el sistemático desmantelamiento de los organismos destinados a la contención de las víctimas. La referente enfatizó que la eliminación de programas preventivos y los despidos en áreas sensibles agravaron la vulnerabilidad de las mujeres. En ese sentido, consideró que "hay un ataque a políticas que actuaban sobre la asistencia y la prevención, dejando un cuadro de completo desamparo con una justicia que además garantiza impunidad".
Respecto al marco normativo vigente, aclaró que la problemática actual no radica en la falta de legislación adecuada, sino en la negativa de los funcionarios a implementarla. Y citó casos emblemáticos como los de Paola Tacacho, Paulina Lebbos y Marita Verón para graficar el accionar de magistrados que perpetúan la impunidad. "No es que no haya instrumentos legales, lo que pasa es que la justicia y el Estado no los aplican por una intencionalidad política", subrayó.
Por otro lado, la referente denunció la grave situación que atraviesa la línea nacional 144 tras "las cesantías masivas de personal" que resintieron su capacidad de respuesta inmediata. Según Del Castillo, el "vaciamiento" de ese programa dejó a miles de personas sin un recurso clave para asesorarse y denunciar situaciones de riesgo de manera anónima. "Hubo despidos que dejaron a la línea 144 con un funcionamiento mínimo y hay horarios en los que directamente no te atienden", agregó.
Frente a la falta de contención gubernamental y la persistencia de la violencia machista, desde Ni Una Menos ratificaron el camino de la movilización popular para exigir justicia por los casos recientes. En ese sentido, Del Castillo remarcó la importancia de acompañar a las familias en los tribunales y "de ganar las calles" para frenar este flagelo. "La violencia se sostiene y reproduce, por eso lo que está pasando requiere tomar medidas especiales y salir con fuerza a denunciar", sentenció.