La Asociación Empresaria Nacional para el Desarrollo alertó sobre la profundización de la crisis en las pequeñas y medianas empresas frente al marcado descenso de la actividad comercial en el mercado interno. Desde el sector señalaron que la pérdida de puestos de trabajo registrados compromete el funcionamiento de las unidades productivas urbanas y regionales. Respecto al impacto cuantitativo que registra el entramado empresarial independiente en todo el territorio nacional, Marcel Aguilera detalló: "Hay más de 400.000 empleos formales que se perdieron y más de 30.000 pymes que cerraron desde que asumió esta gestión".
La entidad empresaria remarcó que las unidades productivas pequeñas concentran la mayor porción de la masa laboral registrada y dependen exclusivamente de la capacidad de compra de la población. Según los relevamientos trimestrales del organismo, la incertidumbre respecto al rumbo económico desalienta las proyecciones de inversión privada a mediano plazo. Al profundizar sobre los resultados del último informe sectorial sobre las expectativas de las firmas, el dirigente gremial precisó: "Un 46,7% de las pymes registró caída en sus ventas y el 61,6% de los empresarios considera que la situación económica empeorará".
Las cámaras pymes visibilizaron además las complicaciones que generan los incrementos en los costos fijos de producción y las medidas impositivas que interrumpen la cadena de pagos. El sector advirtió que la política económica oficial desatiende el desarrollo industrial local al priorizar actividades extractivas o primarias. En relación con las prioridades macroeconómicas impuestas por el Poder Ejecutivo y la falta de estímulos a la producción, el representante pyme afirmó: "El proyecto económico del gobierno no tiene un lugar para el mercado interno ni contemplación para las pymes".
Frente a este escenario desfavorable, los referentes del empresariado nacional instaron a defender la industria local y el empleo de calidad para evitar una mayor destrucción del tejido social. Desde las pymes reafirmaron que la recuperación sostenida del país requiere garantizar la capacidad adquisitiva de los trabajadores y proteger la diversidad del entramado productivo. Para concluir sobre el valor de la masa trabajadora capacitada dentro de la estructura operativa de cada firma, Aguilera argumentó: "Un pyme capacita a su personal y lo considera parte del activo, por lo que lo último que quiere es despedirlo".